Alianzas poderosas: vinculación de los proyectos de IEC y los servicios Print

de salud sexual de los adolescentes

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La colaboración bien planeada entre los ejecutores de los proyectos de información, educación y comunicación (IEC) y los prestadores de servicios en los consultorios es fundamental para el éxito de cualquier esfuerzo que se haga para mejorar la salud sexual y reproductiva de los jóvenes. Los jóvenes a los que llegan los programas de IEC merecen tener acceso a los servicios para que quienes son sexualmente activos se puedan proteger de un embarazo y de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Con frecuencia, los programas de IEC aumentan satisfactoriamente la motivación de los jóvenes para que acudan a los servicios, pero los prestadores de servicios no están incluidos en el proceso y no están preparados para satisfacer las necesidades de los adolescentes.

Las actividades de IEC sobre la salud reproductiva y sexual pueden ser eficaces para cambiar los conocimientos, actitudes y prácticas. Las actividades bien diseñadas de IEC que utilizan los medios de comunicación para hacer publicidad, como son la radio o la televisión, las promociones en los periódicos y revistas, o las obras de teatro, proporcionan información exacta sobre la salud a muchos jóvenes. Además, el potencial positivo de estas actividades aumenta muchísimo cuando los jóvenes son remitidos por las campañas a los centros de salud. La colaboración temprana y sostenida con el personal de los servicios de salud sexual puede permitir que los consultorios de referencia estén preparados para prestar servicios de salud reproductiva y sexual a los jóvenes y que transmitirán mensajes que sean compatibles con los de la campaña de IEC y se refuercen recíprocamente. Las colaboraciones más fructíferas pueden lograr cambios cuantificables tanto en los comportamientos como en las normas sociales de una comunidad.

Crear la conexión entre la IEC y los servicios

Aunque el propósito de las actividades de IEC dirigidas a los jóvenes varían mucho según sea el público destinatario, las estrategias, el alcance y los resultados previstos, los estudios realizados sobre el tema indican varios componentes que son esenciales para el éxito, a saber:

  • Identificación de las metas de la campaña
  • Evaluación de las necesidades de la comunidad
  • Investigación sobre las necesidades y las cosas con que cuenta el público destinatario a su favor
  • Identificación de objetivos realizables y susceptibles de ser medidos
  • Participación importante de los jóvenes
  • Participación de los padres, de los líderes de la comunidad y de los prestadores de los servicios
  • Difusión amplia de los mensajes
  • Provisión de capacitación y apoyo a los jóvenes que participan

Además, un consejo consultivo formado por miembros de varios sectores de la comunidad puede fortalecer la iniciativa de IEC, en particular si el proyecto encuentra oposición. Por último, una simple evaluación de proceso o de resultados nos puede proporcionar datos valiosos que servirán de base para actividades futuras.

Los planificadores de los programas estratégicos ejecutarán actividades de IEC que la comunidad—especialmente los prestadores de atención de salud—pueda apoyar y reforzar. En particular, las actividades eficaces de IEC para mejorar la salud reproductiva y sexual de los adolescentes, incluirán el envío de pacientes a establecimiento de asistencia sanitaria que ofrecen o tienen acceso a una variedad completa de servicios—incluidos servicios anticonceptivos y de orientación, pruebas de embarazo y atención prenatal, y orientación, pruebas y tratamiento del sida y las ETS—en un medio que haga que los jóvenes se sientan cómodos y al cual regresarán con toda probabilidad.

Los planificadores de los programas de IEC deberán identificar a colaboradores de atención de salud que estén preparados para dar servicio a los jóvenes o que estén dispuestos a hacer cambios para que los jóvenes se sientan cómodos y bien recibidos. Los servicios de fácil utilización por los jóvenes deberán ofrecer:

  • Confidencialidad
  • Privacidad
  • Personal digno de confianza cuyas actitudes hacia los jóvenes sean de respeto y que no los juzguen
  • Un horario conveniente
  • Ubicación conveniente
  • Servicios gratuitos o económicos
  • Decoración juvenil en la sala de espera
  • Que los miembros del equipo vistan de una manera informal

Al identificar con mucho cuidado a los prestadores de servicios de salud y hacerlos participar en el desarrollo de los programas de IEC, los planificadores de los programas ayudarán a garantizar que los jóvenes recibirán la información y los servicios de salud reproductiva y sexual que necesitan. Hay tres ejemplos innovadores de dicho tipo de alianza que se dan a continuación.

Llegar a los jóvenes en zonas urbanas pobres en Lagos

La mayoría de los residentes de la comunidad de Isale Eko en Lagos Island (Nigeria) son comerciantes de bajos ingresos. La mayoría de los jóvenes de la localidad son hijos de madres solteras y viven con sus abuelas, las cuales con mucha frecuencia son las tutoras y a menudo pasan apuros para cuidarlos. La mayoría de los jóvenes no acuden a la escuela ni trabajan. Con tanto tiempo libre, la mayoría de los varones jóvenes se meten con las drogas y en otras actividades ilícitas. A la edad de 14 años, la gran mayoría ya han tenido relaciones sexuales. Muchos se creen invulnerables al sida, pese a que la sífilis y la gonorrea son muy generalizadas y por lo general se tratan con medicamentos obtenidos de curanderos o de traficantes. A la edad de 18 años, la mayoría de las mujeres ya tienen tres o cuatro hijos o han tenido un aborto peligroso. Aunque algunas pueden tener relaciones con jóvenes de la localidad, la mayoría de los ingresos de las mujeres jóvenes depende de las relaciones sexuales con sus "protectores".

La Federación de Planificación de la Familia de Nigeria (PPFN por la sigla en inglés) reconoció la necesidad de ampliar los servicios a los jóvenes en Lagos y seleccionó la región de Isale Eko por la generalizada actividad sexual entre los jóvenes y la familiaridad del personal con las preocupaciones de los jóvenes de la localidad. Las visitas de PPFN a la administración local de la zona de Lagos Island condujo a la formación del Comité Consultivo del Proyecto (CCP), que está compuesto por representantes de la comunidad, la PPFN y los departamentos médico, de los jóvenes y de educación del gobierno local, así como por un joven y una joven. El CCP realizó evaluaciones en la comunidad y en pláticas informales con los jóvenes determinó que las causas principales de preocupación para ellos son la educación, el empleo y las ETS.

Los miembros jóvenes del CCP sugirieron que las campañas de IEC se lleven a cabo en lugares de concentraciones masivas—que incluyan canciones, bailes y reparto de folletos—encabezadas por los educadores de sus pares y seguidas por conversaciones directas y el suministro de condones, tabletas y espumas anticonceptivas a los jóvenes interesados. El CCP identificó a todas las asociaciones comunitarias para los jóvenes y capacitó a los representantes jóvenes de cada una como educadores de sus pares. Los profesionales de la salud ayudaron a crear los mensajes educativos. Las reuniones, que comenzaron en enero de 1998, tuvieron lugar en el vecindario el último viernes de cada mes. Los educadores de sus pares atraían la atención de los transeúntes, se reunían con los jóvenes y sus padres, les proporcionaban orientación sobre temas de salud reproductiva, les proporcionaban condones, tabletas y espumas anticonceptivas y remitían a los jóvenes que necesitaban servicios más especializados a los dos consultorios de la PPFN. Los educadores de sus pares se volvían a reunir y repetían el proceso en otra parte del vecindario.

La colaboración cercana de PPFN y LILGA con el CCP y sus mensajes para los jóvenes lograron que los consultorios pudiesen hacer frenta la demanda de servicios por parte de los jóvenes. La PPFN también instituyó políticas programáticas positivas: los jóvenes no necesitaban del consentimiento de sus padres para recibir un examen médico ni servicios de anticonceptivos sin receta, los consultorios proporcionaban todos los servicios en privado y el personal hizo hincapié en la confidencialidad. Los dos consultorios de referencia adoptaron muchas otras características "agradables para los jóvenes", que incluyen una decoración atractiva, atavío informal del personal, tiempos de espera cortos, televisores y videos en la sala de espera, horario flexible y servicios baratos o gratuitos. Los consultorios informaron que las tasas de continuación del uso de anticonceptivos ascendió hasta 80 por ciento en las primeras dos o tres visitas. Después de esas visitas, los jóvenes desarrollaron confianza para comprar anticonceptivos por sí mismos.

Como las campañas apelaron a los jóvenes y a sus padres, algunos padres llevaron a los jóvenes a los consultorios para que recibieran los servicios, y el personal aprovechó la oportunidad para aconsejar tanto a los padres como a los jóvenes.
Durante el primero y segundo trimestres de 1998, se triplicó el número de clientes jóvenes que recibieron orientación, condones y remisión al consultorio.

Las estrategias para el éxito fueron las siguientes:

  • El compromiso del personal de la campaña, reuniones regulares, participación del gobierno local, motivación sostenida de los educadores de sus pares y el apoyo de los padres y abuelos de los educadores de sus pares.
  • Una participación verdadera de odos los interesados principales en el CCP, con inclusión de los jóvenes, personal de la PPFN y representantes de los departamentos médico, de los jóvenes y de educación del gobierno local.
  • Planificación y preparación exhaustivas de la colaboración.

El proyecto también debió afrontar grandes dificultades. Pese a que los educadores de sus pares tenían un sistema claro para proporcionar los servicios de referencia, no pudieron determinar si las personas referidas habían acudido realmente al consultorio. Se aprendió que el buen seguimiento de los clientes de los consultorios determinaría el número exacto de pacientes referidos a estos como resultado de las actividades de IEC.

ASHE* y Apoyo contra el SIDA de Jamaica se enfrentan con las ETS que afectan a los jóvenes de Kingston

In 1992 se formó en Kingston, Jamaica, el conjunto de artes interpretativas del Caribe ASHE, en respuesta al número cada vez mayor de personas que viven con el sida o que están muriendo a causa de esta enfermedad. El fundador de ASHE, Joseph Robinson, se dio cuenta de que los jóvenes de Kingston se enfrentaban con dificultades excepcionales para su salud y desarrollo: oportunidades educativas y económicas gravemente limitadas, altos niveles de pobreza, violencia familiar y en la comunidad frecuentes y un comienzo temprano de la actividad sexual, especialmente entre los varones. Además, aunque tasa de ETS aumentaba, el acceso de los jóvenes a los servicios de educación y prevención de las ETS prácticamente no existía. Un número cada vez mayor de jóvenes afirmaban tener muchos compañeros sexuales y usar las relaciones sexuales como valor de cambio. Las arduas circunstancias de la vida dejabann a muchos jóvenes con pocas opciones o sin capacidad de adopción de decisiones.

ASHE comenzó como un grupo de artes interpretativas que actuaba las escuelas y en los centros juveniles y comunitarios y proporcionaba a los jóvenes información sobre salud sexual de una manera animada, realista y entretenida. La primera obra, llamada Vibraciones en el mundo de la sexualidad (Vibes in a World of Sexuality), fue una revista musical muy divertida que daba información positiva y exacta a los jóvenes acerca del conocimiento de sí mismos, respeto, empoderamiento, valores, confianza y comunicación con sus padres y maestros, así como el papel integral que juegan esos atributos en la toma de decisiones sobre la sexualidad. El personal de ASHE—entre los que había profesores, consejeros y artistas del espectáculo—trabajaron junto con los jóvenes para idear los guiones, canciones y bailes destinados a ayudar a los adolescentes, padres y maestros a hablar sobre la sexualidad y la infección por el VIH/sida.

ASHE también hizo hincapié en el crecimiento, desarrollo y bienestar de sus artistas jóvenes—de edades entre los 8 y los 25 años de edad, la mayoría provenientes de familias de bajos ingresos—como símbolo de los mensajes importantes que transmitían. Los artistas, capacitados como educadores de sus pares, se reunían con los jóvenes del público después de la función para hablar de los mensajes, responder preguntas y ofrecer referencias para información o servicios adicionales de salud reproductiva y sexual de la organización Apoyo contra el Sida Jamaica (Jamaica AIDS Support, o JAS por la sigla en inglés). Esta organización la fundó el Sr. Robinson para ayudar y cuidar de las personas con infección por el VIH/sida y educar y unir a los grupos de alto riesgo; a JAS le interesaba especialmente el aumento de casos de sida en los jóvenes de entre 10 y 19 años de edad. Fue la primera organización en Jamaica que prestó especial atención a la comunidad de homosexuales, lesbianas y bisexuales. El señor Robinson aprovechó su experiencia y vínculos con JAS para orientar los mensajes de las funciones de ASHE y conseguir que JAS fuese una fuente de referencia fidedigna.

Las encuestas que se llevaron a cabo antes y después de las 20 funciones de ASHE indicaron un aumento del 20 por ciento en el conocimiento de los espectadores. De noviembre de 1992 a mayo de 1993, más de 16.000 jóvenes, maestros, padres y personalidades influyentes en Jamaica y otros nueve países se vieron expuestos a los mensajes de ASHE. Se distribuyeron más de 6000 condones en las funciones comunitarias. Por otra parte, el personal de JAS se dio cuenta de que después de cada presentación en Kingston, se producían entre 5 y 10 nuevos contactos de jóvenes que solicitaban información y servicios sobre ETS e infección por el VIH, orientación antes y después de las pruebas del VIH, orientación individual y apoyo de grupo. Si bien en las funciones de ASHE no se abordaba explícitamente la homosexualidad, los mensajes se centraban en la aceptación de uno mismo y en la prevención de comportamientos de alto riesgo, y quienes recurrían a JAS con frecuencia estaban teniendo conflicto con su orientación sexual.

Aunque la mayoría de los clientes tenían menos de 25 años de edad, JAS no consideraba estar "al servicio de los jóvenes". Aun cuando no había criterios o servicios especiales que identificaran a los jóvenes como una población especial, JAS era naturalmente agradable a los jóvenes. Su atmósfera era informal, el personal vestía de manera informal, daba servicios por las tardes y fines de semana y atendía a quienes concurrían sin tener cita previa. El personal ofrecía orientación apropiada a la edad y ninguno de los servicios, incluidas las pruebas para ETS e infección por el VIH y el acceso a los condones, requería de la notificación o el consentimiento de los padres.

Las estrategias para el éxito fueron las siguientes:

  • El liderazgo carismático y con visión del futuro consagrado a la salud reproductiva y sexual de los adolescentes permitió tanto a ASHE como a JAS abordar temas de controversia. Los jóvenes cuyo comportamiento sexual los ponía en riesgo de sufrir consecuencias negativas solicitaban más información y servicios después de cada función de ASHE.
  • Los vínculos personales y profesionales constantes, duraderos y estrechos entre ASHE y JAS fortalecieron proyecto global, y consiguieron que las funciones diesen información congruente y respaldada por los servicios ofrecidos por JAS.
  • El origen y la identidad de ASHE y JAS como organizaciones no políticas, abracadoras y humanitarias les permitió obtener una amplia aceptación en la comunidad con respecto a temas de controversia.

El principal obstáculo que experimentaron ASHE y JAS fue la dificultad para la obtención de fondos a largo plazo. Esto ha reducido la capacidad de ASHE y JAS para ampliar sus programas.

Mejoramiento de la salud reproductiva de los jóvenes kenianos mediante la radio

Preocupados por la ausencia de programas que promuevan el desarrollo de los jóvenes y aborden las altas tasas de embarazos no planeados, las ETS y los abortos, la Asociación Keniana de Planificación Familiar (FPAK por la sigla en inglés) se asoció con el Consejo Nacional de Población y Desarrollo, la Universidad Johns Hopkins y el sector privado de planificación familiar de Kenia para determinar las necesidades de salud reproductiva y las soluciones preferidas por los jóvenes kenianos. En 1992, estos asociados realizaron una evaluación de las necesidades de los jóvenes y de los problemas y las perspectivas que se les presentan a las organizaciones que prestan servicios a los jóvenes (OPSJ). Los resultados mostraron una falta de apoyo sociopolítico para los programas de los jóvenes, así como una información sobre salud reproductiva de mala calidad y poco accesible, lo que llevó a emprender el Proyecto de la Iniciativa de los Jóvenes de Kenia (KYIP por la sigla en inglés).

La KYIP instituyó un comité técnico para la campaña con miembros de OPSJ, profesionales de la radiodifusión y grupos de jóvenes, a fin de establecer los objetivos para aumentar 1) los conocimientos acerca de la salud reproductiva y 2) la utilización de los servicios existentes. La investigación identificó que los programas de radio eran el mejor medio para proporcionar información sobre salud reproductiva a los jóvenes kenianos. El comité planeó el Programa de variedades para los jóvenes, programa de radio de una hora de duración todos los sábados por la mañana en el que actuaba un "disc-jockey" muy popular e incluía música, dramas, oradores, presentación de modelos de conducta de la vida real y debates de tipo panel con un grupo de adolescentes sobre temas de salud reproductiva y sexual. El programa de radio interactivo alentaba que el público participara por teléfono, especialmente los jóvenes de zonas rurales más allá de Nairobi, proporcionaba respuestas a las preguntas hechas por teléfono o por carta, y remitía a los radioescuchas a los consultorios de FPAK.

En las reuniones trimestrales, el comité elegía temas relacionados con los problemas de actualidad e identificaba a profesionales de la salud para que los abordaran, mientras que el personal de la estación KBC escribía los guiones. Más de 95 programas salieron al aire en un periodo de tres años. Las llamadas telefónicas y las cartas por parte de los radioescuchas, las encuestas de los radioescuchas jóvenes de la KBC y los datos de los centros de referencia sobre uso por los clientes permitieron monitorear el programa. El personal identificó cuatro logros importantes: un debate público más franco sobre la salud reproductiva, aumento de la demanda de información, mejor toma de conciencia de parte de los jóvenes y los adultos sobre los temas de salud reproductiva y un aumento en el uso de los centros de referencia, que proporcionaban condones y orientación.

FPAK participó en el comité técnico del KYIP para ayudar a configurar los mensajes de radio y para obtener información que le permitiese prepararse mejor para afrontar el aumento de la clientela joven a los consultorios. Personal capacitado hizo cambios en los servicios para acrecentar la comodidad de los jóvenes y su deseo de regresar. El personal del consultorio protegía la confidencialidad de los adolescentes y les proporcionaba toda la información, orientación y servicios anticonceptivos en forma gratuita. Los consultorios proporcionaban anticonceptivos y aconsejó a todos los clientes sobre su uso sin necesidad del consentimiento de los padres. Los consultorios daban servicio a ambos sexos y uno tenía un horario específico para que los varones pudiesen hablar sobre abuso de sustancias y orientación sexual.

El número de jóvenes que asistían a los consultorios aumentó considerablemente como resultado del programa de radio. En un lugar se recibían aproximadamente 20 llamadas en su consultorio telefónico después de cada programa. En otro se empezaron a pasar videos sobre salud reproductiva en la sala de espera para educar a grupos numerosos. Varios consultorios se encontraron con un aumento en la demanda—particularmente para la prescripción de anticonceptivos y el tratamiento de las ETS—que excedió su capacidad. En efecto, pocos previeron el gran aumento de la demanda de servicios que se produciría como resultado del Programa de variedades para los jóvenes. Por lo tanto, de vez en cuando los consultorios no pudieron dar servicios adecuados.

Las estrategias para el éxito fueron las siguientes:

  • Planificación basada en la investigación que incluyó a los jóvenes y otros miembros interesados de la comunidad.
  • Trabajo en equipo y coordinación entre el personal de los medios de comunicación, los prestadores de servicios de salud, los jóvenes y los expertos en salud.
  • Un firme respaldo de muchos sectores.

Los problemas que se encontraron en esta iniciativa conjunta estuvieron relacionados sobre todo con la escasez de fondos. El Programa de variedades para los jóvenes suspendió dos veces la producción por falta de fondos, y en algunas ocasiones los consultorios fueron incapaces de satisfacer el aumento en la demanda de los servicios.

Consejos para una colaboración con buen éxito

Aunque se han hecho pocas investigaciones con respecto a los componentes para la colaboración fructífera entre los proyectos de IEC y los prestadores de servicios, el hecho de que los planificadores de los proyectos de IEC y los prestadores de los servicios de los consultorios trabajen juntos puede mejorar satisfactoriamente la salud reproductiva y sexual de los adolescentes. Los estudios de casos presentados ofrecen algunos principios importantes para el éxito de las iniciativas de colaboración:

  • Identificación temprana de los colaboradores.
  • Conseguir apoyo cuanto antes de parte de los interesados principales—incluidos el sector público y el privado—para planificar y ejecutar el proyecto.
  • Llevar a cabo investigación para identificar el medio y los mensajes más eficaces, así como los servicios que más se necesitan.
  • Procurar que los mensajes sobre salud reproductiva y sexual transmitidos por los programas de IEC y los servicios que ofrecen los prestadores de atención sanitaria sean compatibles y se refuercen mutuamente.
  • Elaborar presupuestos realistas.
  • Llevar a cabo reuniones regulares entre el personal del proyecto de IEC y el de los servicios de salud desde el principio hasta el final del proyecto.
  • Planificar y prepararse para el aumento de la demanda de los servicios: es mejor excederse en los preparativos que acabar abrumado.

Cristina S. Herdman
Gerente, Centro Coordinador Internacional y Medios de Difusión
Advocates for Youth
Washington, DC 20005

Oladimeji Oladepo, Ph.D.
ARHEC Subdepartamento de Promoción de la Salud y Educación
Facultad de Medicina, Universidad de Ibadan
Ibadan, Nigeria