Los movimientos vinculados deberán trabajar juntos para proteger el futuro de los jóvenes
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Los países con ingresos medios y bajos de son los más afectados por el cambio climático, y las mujeres constituyen una de las poblaciones más vulnerables. Las mujeres a menudo son las responsables de recolectar el agua y la leña, los cuales cada vez son más escasos debido al cambio climático. Más aun, hay doscientos quince millones de mujeres alrededor del mundo que tienen una necesidad insatisfecha de métodos anticonceptivos. [1] En algunas regiones, mujeres jóvenes entre 15 y 19 anos tienen el doble de probabilidades de carecer de acceso a los métodos anticonceptivos que mujeres que tienen más de veinte años. [2] La habilidad de una comunidad para responder al cambio climático puede mejorar si las mujeres logran acceso a la información sobre los servicios de salud sexual y reproductiva para planificar sus familias.
Pero el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo la contracepción, podrían verse seriamente obstaculizados por los dañinos efectos del cambio climático, lo que limitaría las opciones de las mujeres y las personas jóvenes para planificar sus familias y, además, dificultaría la capacidad de las comunidades para mitigar y responder al cambio climático.
Los expertos también han encontrado que la protección de la salud y derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes es costo-efectiva. Con base en los datos recientes sobre emisiones y la efectividad y costo de los programas, los economistas de cambio climático han llegado a la conclusión de que responder a la necesidad insatisfecha de métodos anticonceptivos y darle apoyo educativo a las mujeres jóvenes es mucho mas económico que el desarrollo de opciones de baja emisión de carbono, inclusive el desarrollo de generación solar, eólica o nuclear, de biocombus t ibles de segunda generación, o de captación y almacenamiento de carbono. Se encontró que los programas de planificación familiar y la educación de niñas eran costo-competitivos con la conservación de bosques y otras mejoras en las prácticas agrícolas y forestales. [3]
Finalmente, además de ser costo-efectivo y una imperativa para los derechos humanos, el hecho de investir a las mujeres con el poder de planear sus embarazos reduciría las emisiones de carbón significativamente. Este paso en si proveería 8 a quince por ciento de las reducciones necesarias para evitar el cambil climático. [4]
Los movimientos de salud y derechos sexuales y reproductivos y de cambio climático deben reconocer su interconexión y unir esfuerzos para ayudar a mitigar el cambio climático y asegurar el acceso de las mujeres para ejercer sus derechos de salud sexual y reproductiva.
La desigualdad económica y global exacerba el impacto del cambio climático alrededor del mundo
- El 20 por ciento de los países del mundo (los países más ricos) consumen el 86 por ciento de los recursos naturales de la tierra. [5] De hecho, los países más ricos, incluyendo a los Estados Unidos de Norteamérica, Arabia Saudita, Australia y Canadá, tienen las emisiones de carbono más altas per cápita en el mundo. [6]
- El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PISCC) reconoce que las regiones menos desarrolladas son más vulnerables a los efectos tempranos y dañinos del cambio climático. [7] Aunque únicamente emiten como el tres por ciento de la huella del carbono global, las regiones más pobres de la tierra pueden sufrir hasta 500 veces más perdidas de años de vida saludable que el resto del mundo. [8] Alrededor del 70 por ciento de los pobres a nivel mundial dependen de la agricultura para sus ingresos y subsistencia. [9] Los desastres ambientales como las inundaciones, sequías, escasez de agua y la deforestación tienen un impacto desproporcionado sobre su subsistencia.
- La desigualdad económica y la pobreza conducen a un abuso de los recursos y, por lo tanto, impiden que las familias que viven en esta zonas —de por sí ecológicamente frágiles—, puedan cumplir con sus necesidades humanas básicas. [10]
- Las personas que viven en las comunidades marginales están más expuestas a las toxinas dañinas y a los desechos. También sufren desproporcionadamente las consecuencias de la degradación ambiental, los bajos ingresos y la mala salud asociados. [11]
- El desarrollo industrial y los diferentes patrones migratorios han incrementado la demanda por agua potable; no obstante, los desperdicios industriales y las aguas residuales contaminan una gran parte de los afluentes de agua en los países en desarrollo. [12]
El cambio climático afecta desproporcionadamente a las adolescentes y las mujeres, lo que conduce a la pérdida de ingresos y a la falta de educación, enfermedades, una baja salud reproductiva y a la violencia
- De los 1.5 millardos de personas que viven en pobreza, el 70 por ciento son mujeres.13 Aunque las mujeres trabajan casi el doble de la cantidad de horas que los hombres, a menudo no tienen acceso formal al sistema financiero, poseen menos tierras y propiedades, y tienen menos poder de decisión que los hombres. [13]
- En los países con ingresos medios y bajos, las niñas adolescentes y las mujeres constituyen más de la mitad de la fuerza laboral y son responsables por recolectar el agua y el combustible. Por ejemplo, las niñas adolescentes y las mujeres son las responsables de cultivar el 80 por ciento de los cultivos básicos en África. En Asia del sur, el 90 por ciento de todas las personas que cultivan el arroz son mujeres. [14]
- Como resultado, mient ras mayor sea el involucramiento de una mujer o una joven en el manejo de los recursos, mayores son sus riesgos cuando la estabilidad ambiental se ve amenazada. Debido a que las mujeres son las principales recolectoras de agua, son las primeras en estar expuestas a las enfermedades transportadas por agua que pueden afectar su salud reproductiva y conducir a una alta mortalidad infantil y a defectos congénitos. [15]
- El acceso al agua y a los combustibles juega un papel importante en la vida de las mujeres. Mientras más tiempo tengan que caminar las mujeres y las niñas para encontrar agua o combustible, menos tiempo tienen para ir a la escuela o para dedicarse a las actividades que generan ingresos. [5]
- Las mujeres jóvenes son las primeras en padecer dificultades económicas, ya que frecuentemente dejan de estudiar durante los tiempos de adversidad y crisis para ocuparse de los parientes enfermos o para ganar ingresos adicionales. [16]
- Las jóvenes adolescentes sin acceso a la educación enfrentan mayores riesgos de embarazos indeseados o de alto riesgo, la falta de medios de vida sostenibles, e insuficientes oportunidades de empoderamiento. [17]
- Muchas mujeres luchan para el lograr acceso a la educación, a la información, y a los servicios de salud reproductiva; todo lo cual mina su bienestar, así como el bienestar de sus familias y comunidades. [18]
- Los es tudios indican que la s mujeres empoderadas para planear sus embarazos pueden invertir mayore s re cur sos en sus hijos. [6]
- Los desastres naturales debidos al cambio climático afectan desproporcionadamente a las mujeres.
- Debido a que su autonomía y educación frecuentemente son limitadas, las tasas de mortalidad entre las mujeres jóvenes son más altas durante los desastres naturales que entre los hombres. [18]
- El acceso al cuidado obstét r ico y la distribución de productos básicos para la salud reproductiva, como por ejemplo medicamentos y contraceptivos, pueden verse seriamente afectados después de un desastre natural, lo que pone en riesgo a las mujeres de embarazos no planificados, infecciones transmitidas sexualmente y VIH. [18]
- Las desigualdades de género limitan aun más la recuperación económica de las mujeres después de un desastre. [18]
Las toxinas ambientales amenazan la salud sexual y reproductiva
- Una investigación a fondo sobr e los contaminantes ambientales indica que los químicos conocidos como desestabilizadores endocrinos, comunes en muchos productos ampliamente disponibles en el mercado, tienen efectos adversos, serios e irreparables sobre la salud reproductiva que podrían dificultar la concepción y el mantenimiento del embarazo en mujeres entre las edades de 18 a 25 años, abortos recurrentes, pubertad precoz, desarrollo anormal del útero, y mayor riesgo de contraer cáncer del seno, entre otros. [19]
- Los efectos particulares sobre la reproducción masculina incluyen el desarrollo anormal de la próstata y la uretra, una reducción en el recuento y la calidad de los espermatozoides, disfunción sexual, y un riesgo mayor de cáncer de próstata. [19]
Los esfuerzos de políticas internacionales encaminadas a vincular los derechos de salud sexual y reproductiva con el cambio climático
La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo
- La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) de 1994 que se realizó en El Cairo, Egipto, recalcó que los derechos individuales y humanos eran temas medulares a los intereses relacionados con población y desarrollo. Vinculó la protección ambiental con los derechos individuales de tomar decisiones y los derechos humanos, incluyendo la igualdad de género y el derecho a la salud reproductiva. La CIPD y las subsecuentes sesiones destacaron la importancia de cumplir con las necesidades de salud de las mujeres, hombres, adolescentes y niños, y de que las mujeres y las personas jóvenes tienen el derecho a planificar sus familias y a los servicios de salud reproductiva que puedan impactar el desarrollo sostenible y la pobreza y, por tanto, potencialmente responder a los cambios climáticos. [20]
- Desde mediados de 1990 los gobiernos han realizado esfuerzos para implementar las recomendaciones del Programa de Acción del CIPD, pero han encontrado dificultades debido a la falta de recursos y de capacidad organizacional. Las naciones donantes reconocen la importancia de los programas de planificación familiar para ampliar las metas de desarrollo, y han acordado proporcionar un tercio de los fondos necesarios para eliminar la necesidad insatisfecha de contraceptivos. No obstante, los fondos internacionales para los servicios de salud reproductiva han disminuido a nivel mundial, y los gobiernos dejaron de cumplir con sus compromisos. [21]
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (o Conferencia de las Partes, CP)
- El Protocolo de Kioto fue adoptado durante la tercera sesión de la CP en 1997. El protocolo es un acuerdo internacional vinculado a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) para estabilizar la concentración de gases de invernadero en la atmosfera a un nivel que pueda impedir una peligrosa intervención humana en el sistema climático. El protocolo ha establecido metas legalmente vinculantes para 37 países ricos para reducir y limitar la emisión de gases de invernadero. Reconociendo que los países altamente industrializados tienen una mayor responsabilidad por la emisión de gases de invernadero como resultado de 150 años de actividad industrial, el Protocolo de Kioto coloca una mayor responsabilidad sobre los países ricos para que reduzcan las emisiones. [22]
- Para hacerle frente a la urgente necesidad que tienen los países pobres de incrementar su capacidad de adaptación, y así evitar los efectos adversos del cambio climático, se estableció el concepto de los Programas de Acción de Adaptación Nacional (PAAN) durante la Conferencia de las Partes en Marrakech en 2001 (COP 7, por sus siglas en inglés). Los PAANproporcionan un proceso a través del cual los países menos desarrollados pueden identificar y priorizar sus actividades, buscar los fondos necesarios para cubrir sus necesidades más urgentes e inmediatas, y efectuar la adaptación al cambio climático. Los PAAN se crearon en colaboración con grupos de la sociedad civil y locales, pues se reconoce que las comunidades rurales son los principales interesados. [23]
- Entre 2004 y abril de 2009, los primeros 40 gobiernos presentaron sus Programas de Acción de Adaptación Nacional. En estos reportes, 37 de los 40 países en desarrollo han repor tado su preocupación por el “rápido crecimiento poblacional” como un factor que complica la vulnerabilidad hacia las inundaciones, sequías y la merma de cosechas. [24]
La Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas.
- Las Metas de Desarrollo del Milenio (MDM) son las metas más integrales, específicas y más ampliamente apoyadas que existen para reducir la pobreza y asegurar el desarrollo sostenible para el año 2015. Ciento ochenta y nueve naciones la acordaron durante la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas en el año 2000. Las MDM consisten en ocho metas, incluyendo las metas número 3, 5, 6, y 7 que tratan sobre la mortalidad materna (incluyendo el acceso universal a la salud reproductiva, el VIH/sida, la igualdad de género, y la sostenibilidad ambiental respectivamente). [25]
Conclusión
Siendo que la generación de gente joven más numerosa de la historia está entrando a su edad reproductiva, deberán ser provistos con los medios para poder tomar decisiones informadas respecto a su salud. El acceso a los servicios integrales de salud sexual y reproductiva es fundamental para incrementar la capacidad de hacerle frente en aquellas áreas que son vulnerables al cambio climático. Es igualmente importante asegurar que los derechos humanos de las personas jóvenes, la justicia social e individual, y el bienestar de la comunidad se hagan realidad. Es crucial que las personas jóvenes tengan la habilidad de tomar decisiones sobre cuando y como formar una familia y tener acceso a las herramientas que les permitan protegerse contra el VIH y permanecer saludables. Si estas necesidades se conjugan con oportunidades de vivienda, trabajo y acceso a los servicios de agua limpia, las personas jóvenes tendrán la oportunidad de estar mejor preparados para hacerle frente y mitigar el impacto del cambio climático.
Escrito por Arianne Roberts y Nickie Imanguli, División Internacional
Traducido por Denise De Peña
Advocates for Youth © noviembre 2010
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