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No hay lugar como el hogar … para la educación
sexual [HTML] [PDF]
There's No Place Like Home … for Sex Education [HTML]
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Grados 9
Boletín
de noticias № 1: Lo
que quiero saber es …
"¿Cómo uno sabe si esté enamorado? ¿Cómo
es tener relaciones sexuales? ¿Cómo uno sabe qué hacer? ¿Cuántos
años tiene que tener uno? ¿Cómo uno sabe si
esté con la persona con quien debería de estar?
Estas fueron las preguntas de un grupo típico de jóvenes del
noveno grado durante una clase con sus padres. La meta era ayudar a las familias
a comunicar sobre el sexo. Cuando se les pidió que escribieran (sin
poner su nombre) lo que verdaderamente querían preguntar
a sus padres, resultaron las preguntas de arriba.
¿Sorprendidos? También lo estuvieron al principio los padres de
esa clase. Pero al pensarlo un poco, resultó que no eran tan sorprendidos
por las preguntas, sino por cuán poco
ellos estaban preparados para contestarlas.
Claro que los adolescentes tienen preguntas sobre
el amor, el sexo, las relaciones. Y quieren saberlo todo: Cómo,
por qué, cuando. Tienen listas enteras de ansias y cuestiones y
muy raramente se les anima a preguntar. A menudo
no se sienten con bastante confianza con los padres para hablar
de eso. Pero piénselo: si su hijo de catorce años
le fuera a hacer preguntas a Ud. sobre ese tema, ¿no
le gustaría darle sus opiniones? Porque es cierto
que los medios de difusión y sus compañeros ya
le dieron las suyas. Si Ud. le fuera a dar su propio mensaje, ¿qué sería?
Eso le resulta un poco incómodo, ¿verdad? Se le pide mirar profundo
en sus propios valores. Tal vez tenga dificultades a ponerlos en palabras.
Está bien. Si las palabras no le vienen con facilidad al principio,
no es una razón de evitar el tema. A sus hijos sí les
importa lo que Ud. piensa, siente y respeta. Sí quieren y
necesitan oír su opinión.
Bueno—pero ¿cómo empezar, sobre todo si su adolescente y Ud.
nunca—o casi nunca—hablan de la sexualidad? Primero, sepa que eso no necesita
ser la Gran Conferencia sobre el sexo. No es lo único que quieren
sus hijos. Les interesa saber mucho más: aprender a entenderse a sí mismo
y a los demás, a relacionarse con el mundo. Si comparten
las experiencias y los pensamientos íntimos de su propia adolescencia, no
sólo que sus hijos van a conocer mejor a su padre o madre, sino que
van a abrir la puerta para más comunicación … en particular
sobre el sexo.
Para empezar la discusión, puede usar la "entrevista" siguiente
que usaron los niños y padres de esa clase. Establezca las reglas
antes de empezar, por ejemplo:
- Todo
dicho queda confidencial;
- Se
puede hablar francamente, sin miedo de las consecuencias;
- Si
quiere puede brincar su turno;
Preguntas
para los padres:
- ¿Qué te
gustó más de tus años adolescentes?¿Qué estuvo
lo más difícil?
- Qué aprendiste
creciendo que te sirve más ahora, siendo adulto?
- ¿Qué es
lo más agradable sobre tener hijos? ¿Y
lo más duro?
- Cuéntame
del día cuando nací.
- ¿Qué pensabas
del sexo opuesto a mi edad? ¿Tenías novios/novias
y a qué edad te lo permitieron?
- ¿Qué se
esperaba de ti por ser niño/niña? ¿Qué piensas
de esas expectativas ahora?
- ¿Cómo
te sentías con los cambios de tu cuerpo?
- ¿Qué cambiarías
de tu cuerpo si pudieras?
Preguntas
para los adolescentes:
- ¿Qué te
gusta más sobre tu edad? ¿Qué es
lo más difícil?
- ¿Qué es
lo más importante en tu vida ahora?
- ¿Qué es,
según tu, lo bueno y lo malo de ser hombre o
mujer?
- ¿Qué buscas
en un amigo?
- ¿De
qué te gustaría que podamos hablar de
manera más abierta?
- ¿Cómo
te sientes con los cambios de tu cuerpo?
- ¿Qué cambiarías
de tu cuerpo si pudieras?
Con eso, se podría
sorprender sobre cuanto pueden comunicar, sobre
Uds. y sobre el sexo.
Boletín
de noticias № 2: De "murallas" y "puentes"
El
sexo antes del matrimonio, el SIDA, las enfermedades
venéreas. Los
anticonceptivos, la protección contra las enfermedades. El amor, la
intimidad, la responsabilidad. Imagine que está discutiendo francamente
con su hijo de catorce años de esos temas. ¿Cuáles son
los obstáculos? ¿Qué emociones o preocupaciones pueden
surgir?
La comunicación con nuestros hijos sobre el sexo. Siendo
padres, deberíamos de
hacerlo … muchos de nosotros quisieran hacerlo … pero
a menudo no lo hacemos. Por todo lo que estorba, como EL TEMOR ("Y ¿si
mi hijo rechaza los valores que le quiero inculcar?"); LA
CONFUSIÓN ("Si hablo de anticonceptivos con mi hija,
no va a pensar ella que estoy de acuerdo que tenga relaciones sexuales?"); LA
VERGÜENZA ("Me siento raro aún diciendo 'pene' y 'vagina' … ¿Cómo
le voy a decir que el sexo anal sin protección la puede contagiar con
el SIDA?"); POCA INFORMACIÓN ("No
sé los detalles del ciclo menstrual o de las emisiones nocturnas como
para explicarlos.")
Aún padres que eran capaces de hablar del sexo de
modo bastante abierto cuando sus hijos eran chicos se pueden sentir
perdidos, incómodos o ansiosos con sus hijos adolescentes. Es
que las cuestiones se vuelven más y más complejas,
pero hay otro obstáculo más : los papeles de padres
y niños cambian mucho. Con hijos pequeños, el
papel de los padres es establecer las reglas, inculcarles
valores, y escoger el camino del desarrollo. Pero con adolescentes, hay
que discutir y tal vez negociar las reglas
y ser capaz de justificarlas. Los padres siguen fomentando
los mismos valores … pero a veces con una autoridad llena
de pánico porque ya no se sabe justificar. Eso a menudo
provoca el enojo y la frustración en los jóvenes
y … el fin de la conversación. Los padres
tienen miedo, y con razón, que sus hijos no van a querer
aceptar algunos de los valores esenciales que les quisieran transmitir.
Lo que pasa es que los jóvenes disputan y ponen a prueba los
valores de sus padres antes de aceptarlos, rechazarlos o modificarlos. Los
estudios revelan que los adolescentes acaban por seguir muchos de los valores
y de las convicciones familiares; pero es también verdad que aceptan,
por lo menos provisionalmente, los valores estimados por sus compañeros.
Es Ud. quien puede hacer que sus hijos se sientan cómodos
en la familia para poner sus valores a prueba. Anímelos
a "pensar a voz alta", a analizar sus convicciones
y las consecuencias de seguir o no seguirlas. Cuando los padres
y
los hijos hablan y escuchan verdaderamente unos a otros los
jóvenes mejor aprenden a tomar buenas decisiones. Cuando
habla con su hijo de cuestiones como el embarazo , los anticonceptivos,
etc., tiene la responsabilidad de presentar sus valores
familiares al mismo tiempo que los hechos. Los
adolescentes son capaces de aceptar que sus padres les digan que
prefieren que sus hijos se abstengan de relaciones sexuales y al
mismo tiempo que los que eligen no abstenerse necesitan protegerse
del embarazo y de las enfermedades. Este mensaje no es
contradictorio y tampoco lo son esos valores. Es más
bien un mensaje honesto que ayuda a los adolescentes a desarrollar
actitudes y comportamientos sanos , positivos y respetuosos acerca
de la sexualidad. Es un mensaje eficaz, mientras "No
lo hagas" no lo es; es un mensaje que les apoya a madurar
y tomar decisiones responsables.
En conclusión: los obstáculos o "murallas" en la comunicación
franca con sus hijos son lo que hace que ellos no adopten comportamientos
y actitudes positivas en el sexo, o sea lo que les pone en peligro. Pero
no se olvide que se pueden construir "puentes" para comunicar.
Boletín
de noticias № 3: El
poder de los compañeros
En una encuesta nacional, los adolescentes revelaron que
la presión social es la mayor razón por la
cual no esperan más para tener relaciones sexuales. Los
dos sexos declararon que sintieron personalmente presión
por parte de sus compañeros para involucrarse más
en actividades sexuales que lo que querían.
La influencia de los amigos es poderosa, sobre todo en los años adolescentes.
Por tanto querer estar aceptados, aprobados y populares, los jóvenes
no saben cómo resistir tales presiones.
Los padres se preocupan mucho por eso, sobre todo porque ven
que su influencia de ellos ya esté disminuyendo. Es tentador de ponerse autoritativo: "Cállate
y haz lo que te digo." Tal vez consiga así la colaboración
de su hijo, pero por poco tiempo y con mucho rencor. Sin embargo, la meta a
largo plazo no se logra así: enseñarle cómo tomar
decisiones bien pensadas; cómo lidiar con problemas, presiones y pruebas cuando
los padres no estén a su lado.
Los padres pueden ayudar a sus hijos a juntar la información, las destrezas
y el vocabulario para defenderse de las presiones de sus compañeros
cuando toman sus decisiones sexuales. Para eso, tienen que entender cómo
funciona la presión. Por ejemplo: "Si me quieres, hazlo. ¿Por
qué no? Todo el mundo lo hace."
Anime a su hijo o hija a inventar respuestas listas del mismo estilo: "Si tú me
quisieras a mí, no me empujarías a algo para lo cual no
estoy lista." O "Si todo el mundo lo hace, no lo necesitas de mí." Les
sirve a los jóvenes tener palabras ya repasadas cuando se trata de
resistir presiones.
Cuando se les da la oportunidad, muchos niños dicen que se sienten
frustrados por la presión de sus compañeros. "¿No
hiciste nada? ¿Qué te pasa? ¿No eres hombre?" o "Dale,
aún si dice que no—a las mujeres les gusta resistir un poco."
Los cuentos que cuentan esos jóvenes sobre sus hazañas sexuales
tienen muy poca verdad y mucha fabricación. Y él que no tenga
experiencia siente mucha angustia. Hay que darles las palabras para defenderse: "Lo
que mi amiga y yo hacemos no es el asunto de nadie. No necesito comprobarles
nada a Uds."
Que sus adolescentes sepan que Ud. entiende cuán intensos pueden ser
los sentimientos sexuales a esa edad. Recuérdeles que tales sentimientos
son normales a pesar de la confusión que les dan. La verdad es que es
difícil saber que hacer o decir.
Ayude a sus hijos a entender los efectos posibles de las
decisiones sexuales antes de que tengan que tomarlas.
Pídales que consideren las consecuencias de decir "no" o "si" a
las relaciones sexuales. Descríbales algunas situaciones
y pida que piensen en cómo resolverlas. Hable de las circunstancias
que les puedan hacer decidir de cierto modo, por ejemplo: "¿Qué crees
que pueda pasar si Lucía decide pasar el día en casa
de su 'boyfriend' cuando no hay nadie más que ellos?" "Si
Pedro y su amiga van a una fiesta donde van a tomar (alcohol o
drogas), ¿te parece que esto podría influir en su
decisión sobre el sexo?"
Ayude a su adolescente a escoger maneras aceptables,
responsables de expresar su amor, su cariño y su sexualidad. Si
piensa que las relaciones sexuales no son aceptables, dígaselo … y
entonces hable con él o ella sobre cómo se
puede expresar lo de arriba.
Los padres necesitan preparar a sus hijos para las presiones
que se van a ejercer sobre ellos. No piense que sabrán por sí mismos cómo resistirlas.
Enséñeles las destrezas para salirse de tales situaciones—si
por casualidad se encuentran en una.
Boletín
de noticias № 4: El
otro lado de la medalla …
- Cada
año en los EE.UU. una de cada diez adolescentes
se embaraza, 84% sin quererlo.
- Ocho
de diez madres adolescentes que tienen un bebé nunca
acaban la segundaria.
- Casi
un 1/3 de abortos es de adolescentes.
- Uno
de cada seis adolescentes contrae una enfermedad sexual.
Estas estadísticas
alarmantes revelan la crisis de la sexualidad adolescente.
Tales problemas piden nuestra atención de manera
urgente; las familias se tienen que enfrentar con ellos
cuando hablan con sus hijos sobre los peligros y las responsabilidades
del sexo. Lidiando con todo eso, es fácil olvidarse
del hecho que la sexualidad es una parte muy especial de
nuestras vidas. Algunos padres se enfocan sólo
en los desastres que resultan del sexo precoz y se les
olvida mencionar el resto.
Es importante—y además, justo—que no hablen del sexo como sólo
del proceso de "fabricación de bebés." Los niños
merecen que se les diga que la gente escoge tener relaciones sexuales por muchas
razones, las más importantes siendo la intimidad y el placer. (¡Los
adolescentes lo sospechan, así que mejor hablarles de eso!)
Claro que al hablar con su hijo de casi quince años de la expresión
de la sexualidad, le va a presentar sus convicciones y valores. Que
se trate de recalcar el matrimonio, o una relación responsable y madura,
es justo explicarles que el sexo, al tiempo adecuado, puede ser una expresión
de amor, deseo, ternura, una manera de estar conectados. Es verdad
que las relaciones sexuales pueden conducir a problemas muy serios, sobre todo
cuando se trata de jóvenes que no son ni informados ni preparados. Pero
si sólo hablamos de ese aspecto, estamos proporcionando un mensaje incompleto,
negativo y deshonesto y eso no es un favor.
Es importante enseñarles a los niños que el sexo significa
cosas diferentes para gente diferente. Si no entendemos el
punto de vista y las expectativas en el sexo de nuestro compañero o
compañera puede ocurrir mucha confusión, crisis, tristeza y culpabilidad. Y
es lo que vemos tan a menudo en las relaciones sexuales de los adolescentes,
o sea una carencia de comunicación antes del hecho. La experiencia es
muchas veces por lo menos una desilusión y con frecuencia llena de culpabilidad,
ansias, vergüenza, rencor, tristeza. Porque los padres quieren proteger
a sus hijos de lo negativo, en general se enfocan en las crisis de la sexualidad.
Tal vez lo hagan con las mejores intenciones, queriendo evitar a sus hijos
algún sufrimiento, advertirlos del riesgo que corren o para inculcar
valores.
A veces los padres no quieren mencionar el placer y la
alegría de las relaciones sexuales porque temen que eso
va a empujar a sus hijos a tenerlas. Pero no se olvide
que es el resto del mundo quien empuja a sus hijos hacia el sexo:
los cuentos de sus amigos, (con muy poca verdad, en general) o
la agresividad de lo medios de difusión o su propia curiosidad
y sentimientos sexuales que aparecen. El silencio por parte
de los padres no va a borrar esas otras influencias. Una discusión
honesta y tierna sobre la experiencia sexual puede hacer más
para prevenir los desastres de las relaciones precoces que cualquier
intento de asustar a los jóvenes—aunque sea con buenas
intenciones. O como lo dijo un padre: "Quiero
que mis hijos crezcan para ser buenos amantes. No amantes como
en películas, sino amantes que sepan del amor, del respeto,
del honor, de la madurez, de la responsabilidad, de la honestidad,
del compromiso, de la intimidad, de la alegría y del placer."
Imagínese si todos los padres criaran a sus hijos como para ser este
tipo de amantes. El efecto sobre sus vidas sería increíble. Y
las crisis de la sexualidad adolescente serían cosa del pasado.
Boletín
de noticias № 5: Recapitulemos …
Muchos
de los temas sexuales de los cuales había hablado con su hijo
cuando era niño se manifiestan con más urgencia y con un interés
más obvio en la adolescencia. Tal vez se cree que ha explicado mil veces
ya cosas como el embarazo, la menstruación, el parto, las relaciones
sexuales, y más. Está segurísima que su hija adolescente
ya se lo sabe todo de corazón. Pero no tiene que ser así. Y de
todos modos, no hace daño repasar las cosas, sobre todo ahora cuando
todo eso tiene más importancia.
Es el momento
perfecto para recordar a los jóvenes de ambos
sexos cómo se desarrollan y funcionan su cuerpo
y el del sexo opuesto. Si explicamos sólo a
nuestras hijas la menstruación y las emisiones nocturnas
sólo a los hijos, los aislamos sin necesidad.
Nuestros hijos van a tener interacciones con el
otro sexo toda su vida. Es importante que sepan y puedan
apreciar cómo
funciona el cuerpo del otro.
Es también el tiempo ideal para recalcar de nuevo cuales pueden ser
las consecuencias de las relaciones sexuales y del embarazo. Parece increíble,
pero muchos estudiantes del noveno grado todavía no se dan bien cuenta
del asunto. Eso se nota en lo que se les oye contar a veces.
Es
bueno recordarles pues que:
- El
embarazo es un riesgo constante, aún si una
tiene relaciones durante (o justo antes o justo después)
de su regla.
- Una
se puede embarazar aún si tiene una sola relación
(o de vez en cuando).
- La
pastilla anticonceptiva protege del embarazo pero no
de las enfermedades transmitidas sexualmente (VIH,
SIDA y otras).
La verdad
es que numerosos adultos también tienen ideas erróneas
sobre los temas sexuales. Puede ser que Ud. sea uno de
ellos pero no tiene que preocuparse si no tiene todas las
respuestas que piden sus hijos o si no está seguro
de los detalles. No tiene que ser un "sexperto" para
hablar con sus hijos. Afortunadamente, si necesita
ayuda, hay mucha disponible.
Este boletín de noticias no tiene pretensiones de proporcionar una descripción
detallada de todos los temas sexuales. Más bien fue creado para ayudar
a los padres a enterarse del tipo de información que los jóvenes
necesitan; su propósito es animar las pláticas familiares
sobre la sexualidad y sugerir maneras de las cuales se puede fomentar tal comunicación.
Hable con su oficina local del Planned Parenthood, con el departamento
de la salud pública, su pediatra o la biblioteca local para recursos que le
podrían ser útiles para los detalles específicos de los
temas de educación sexual.
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© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana
Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of
Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.
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