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No hay lugar como el hogar … para la educación
sexual [HTML] [PDF]
There's No Place Like Home … for Sex Education [HTML]
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Grados 6
Boletín
de noticias № 1: Todo
esto va a pasar …
¿Cómo es posible esto? Desde su temprana niñez,
Uds. han hablado de la sexualidad con su hija con facilidad: han contestado
a sus preguntas
con franqueza; han iniciado discusiones honestas; le han siempre inculcado
que la sexualidad es un aspecto positivo y especial de la gente.
¿Y qué pasó? De repente desde que entró en el sexto
grado, el tema es prohibido. Ella se pone avergonzada, asqueada, nerviosa, escandalizada,
molesta … si tan sólo se menciona el sexo. Su reacción
al sexo es exactamente lo que se habían jurado que iban a prevenir, y
por eso pasaron tanto tiempo proporcionándole buena educación sexual
familiar. ¿Cómo sucedió esto? Ud. siente confusión,
tal vez enojo, y más que todo—desilusión. "Qué es
lo que no hemos cumplido?"
Nada. Sino que tiene una niña típica del sexto
grado. A
esa edad, el sexo es grosero, indecente, vergonzoso, tonto, ridículo. Antes
de La Pubertad, todo era diferente; era interesante hablar con Uds. de la sexualidad;
esas conversaciones eran normales y su hija una participante interesada.
Pero durante La Pubertad, la sexualidad se vuelve demasiado personal.
Los cuerpos se desenvuelven, surgen fantasías sexuales desconocidas, impulsos nuevos
y extraños; inquietudes constantes sobre la normalidad; muchos
niños en el sexto grado conocen a alguien que ya está experimentando
con su sexualidad (es la verdad. Desafortunadamente algunos la descubren
muy temprano.) De repente, la sexualidad es parte de su realidad, da miedo,
y … "¡No quiero hablar de eso!"
Es la respuesta típica de los niños de once años
al sexo. Ahora
es más importante que nunca que los padres tengan la paciencia y la
comprensión necesarias y que les presten apoyo a sus hijos:
- Siga con
sus esfuerzos de abordar el tema, pero sin forzar. A
veces será mucho más un monólogo
que un diálogo, pero por lo menos Ud. le podré ofrecer
su mensaje.
- Evite los
sermones. A medida que el tiempo de la actividad sexual
se vaya acercando, es fácil para los padres de
empezar a predicar. "Haz esto … no hagas aquello"-
no sólo que no lo van a oír, sino que pueden
responder con más resistencia a la discusión. Cuando
los padres escuchan verdaderamente a sus hijos y los
animan a expresar su propias opiniones, la comunicación
se mejora.
- Anime a
su hijo a examinar, aclarar y discutir sus propias opiniones
sobre el tema. Claro que los padres esperan que sus valores
de ellos sean adoptados por los hijos, pero hay que estar
dispuesto a oír las opiniones de los hijos, aún
si son diferentes. Logre que ellos se sienten libres
de no estar de acuerdo con Uds.; que sepan que el
amor y apoyo de sus padres no se proporcionan bajo la
condición de aceptar sus opiniones.
- Acepte la
reacción de su hijo o hija diciéndole: "Te
veo incómodo al hablar de eso. ¿Cómo
lo podemos remediar?" o "A tu edad, yo tenía
tantas ansias sobre el sexo que ni siquiera podía
hacer preguntas. ¿Tú también?"
- Reconozca sus
propios sentimientos, por ejemplo: "Me siento frustrado
porque me parece que estés rechazando mis esfuerzos
de hablar contigo. Me gustaría que platiquemos."
- Compre alguno
de los excelentes libros sobre la sexualidad escritos
para niños de esa edad y déjelo en un lugar
accesible.
- Mantenga y
use su sentido del humor. Este tema no tiene que ser
demasiado serio. No se olvide que su hijo algún
día saldré de La Pubertad.
No se culpe demasiado. Su
influencia sobre su hijo es poderosa … pero no es la única.
Acuérdese que el resultado final no será ni su mérito
ni su culpa. Garantías no hay—sólo puede tratar de
hacer lo mejor que pueda.
Boletín
de noticias № 2: Los
tiempos cambian
En los últimos veinte años, nuestra sociedad ha pasado por increíbles
cambios en sus comportamientos y actitudes sexuales. Resulta que los niños
de hoy—y sus padres—se enfrentan con cuestiones sexuales complejas. Los mensajes
sexuales explícitos emitidos por la televisión, los anuncios,
las películas, canciones y revistas afectan constantemente nuestras
vidas, y sobre todo a los jóvenes quienes carecen de madurez para
filtrar esos mensajes.
Y si además tienen poca información y comprensión de los
hechos sexuales, el resultado puede ser arrollador para los jóvenes,
poniéndoles en peligro de embarazos, abuso sexual, enfermedades venéreas
y explotación.
Algunos hechos:
- Hay
más de un millón de embarazos de adolescentes
cada año en este país; 4 de 5 no fueron
planeados.
- Ocho
niños de cada diez y siete niñas de cada
diez entre quince y diecisiete años han tenido
relaciones sexuales.
- Un adolescente
de cada siete contrae una infección sexual.
- Los
Estados Unidos tienen uno de los más altos
porcentajes de embarazos, partos y abortos de adolescentes
en el mundo desarrollado.
Los estudios
demuestran que una comunicación familiar
honesta disminuye la probabilidad que un joven se vuelva
parte de estas estadísticas. No hay
mejor manera de prevenir las consecuencias trágicas
de la ignorancia sexual que tomar medidas de prevención
tempranas. Y de esas, la mejor medida es la educación.
La mayoría de los padres reconocen la importancia de tal educación
y se empeñan en proporcionarla. Sin embargo, muchos no están
preparados para la altura de información y destreza que hay que proveer
a los niños justo antes de la pubertad.
Es alarmante y desalentador que más y más adolescentes jóvenes
o aún preadolescentes tengan relaciones sexuales. Las razones de
tal fenómeno son demasiado complejas y variadas para poder examinarlas
aquí. Pero hay que saber que en este período de la vida
de su hijo o hija es tiempo de discutir de los aspectos "más avanzados" del
sexo: relaciones sexuales, métodos anticonceptivos, embarazo
de adolescentes, enfermedades transmitidas sexualmente, etc.
Algunos padres temen que hablar de eso con sus hijos les va a empujar
hacia relaciones sexuales, les va a "dar malas ideas". No es así.
Encuestas de jóvenes demuestran con claridad que ellos ya tienen
esas ideas. Eso debería de motivar aún más a los
padres para iniciar las pláticas, proporcionar información y,
más importante, transmitir valores. Los estudios muestran
también que los niños que crecen en familias con una
comunicación abierta y franca sobre la sexualidad tienen su primera
relación sexual más tarde; y cuando la tienen, menos de ellos
tienen embarazos no planeados. Es cuando los padres no proveen información
sobre el sexo, en particular sobre temas como los anticonceptivos, el embarazo,
las infecciones, que los niños son más vulnerables y corren más
riesgos.
Al fin y al cabo, todo eso comprueba la primera regla esencial
de la educación
sexual: Enséñeles lo que piensa que necesitan … y
algo más. Con la mayoría de los niños
de once o doce años todavía se puede hablar de esos temas "avanzados" a
un nivel algo impersonal y sin demasiadas emociones, puesto que no son la realidad
para ellos. Pero en algunos años eso no va a ser el caso. Y una vez
que esas cuestiones ya forman parte de su vida, la discusión se vuelve
más difícil. Y esa es la segunda regla esencial de la educación
sexual: el mejor tiempo para hablar es ahora mismo.
Boletín
de noticias № 3: Gabriel
y Yesenia
Uds., los padres, probablemente tienen
cierta opinión sobre cuando su
hijo o hija será "bastante grande para tener un 'novio' ('boyfriend')
o 'una novia' ('girlfriend'). Y sus hijos tienen probablemente
ciertas opiniones también—y que pueden ser muy diferentes de la
suyas.
Desde siempre los padres se estuvieron quejando que "los niños
crecen demasiado pronto esos días." Es verdad. Pero
es también verdad que el mero lamentarse no va a hacer nada para ayudarlos. Una
prohibición muy estricta de dejarse influenciar por las presiones
de sus compañeros tampoco les ayuda—de hecho, se consigue exactamente
lo opuesto, porque los niños actúan por rebeldía.
Esto no es una sugerencia de alentar a su hijo a experimentar
demasiado temprano. Pero hay que darse cuenta que los niños de escuelas primarias, a veces
aún en el cuarto o quinto grado, juegan con el concepto de "girlfriend" y "boyfriend",
y algunos más en serio que otros.
Así que empiezan a aparecer corazones y nombres garabateados sobre cuadernos,
llamadas telefónicas, recaditos amorosos pasados a hurtadillas … Desafortunadamente,
algunos niños del sexto grado, en general niñas con niños
más grandes, empiezan a experimentar con varios niveles de actividad
sexual. Y eso da miedo.
No es demasiado temprano para discutir sentimientos y presiones
generalmente asociados con el interés en el sexo opuesto. Es
más un ejemplo de la necesidad de discutir ciertas cuestiones antes
de que se vuelvan problemas. Es una oportunidad de hablar
de amistad y de relaciones confortables y respetuosas con los
dos sexos. Hay que preparar a su joven para lo divertido y agradable
que pueden ser tales relaciones pero también para las
frustraciones y desilusiones que a veces resultan.
Cómo establecer relaciones cariñosas y que dan
apoyo no es algo que la gente sabe hacer automática e intuitivamente. Hay
que aprender ciertas destrezas que se pueden enseñar y cultivar
durante toda la niñez. Pero es cierto que los niños
no van a querer buscar ayuda de los padres con eso, si piensan
que no los van a tomar en serio o que los van a acoger con "Eres
demasiado joven para estar interesada en esto."
Por supuesto no queremos que nuestros hijos aprendan el arte
de las relaciones de los medios de difusión (televisión, revistas, canciones, etc.
que presentan un punto de vista muy romántico pero poco realista de
parejas,) o de sus errores. Sería mucho mejor que se sientan bastante
cómodos para discutir de sus sentimientos, inquietudes y preguntas
con sus padres.
No se puede sobreestimar la importancia de hablar de antemano
con sus hijos sobre sus relaciones sociales. Los niños se desarrollan a un ritmo diferente
socialmente tan bien como físicamente. Y eso les puede preocupar … "Todas
mis amigas hablan constantemente de niños, pero a mí no me interesan. ¿Soy
normal?" O avergonzar … "Mis padres se burlan de mí cuando
me llama alguna niña por teléfono. ¡Lo odio!" O causar
presión: "Tengo que encontrar un novio porque todas las niñas
en mi clase ya tienen uno."
Las preocupaciones sobre su popularidad, cómo vestirse, cómo
portarse para ser aceptados, son enormes en el sexto grado. Si inician discusiones
sobre esos temas, los padres se podrán enterar mejor de lo que piensan
sus hijos, aún si necesitan animarlos un poco a hablar de eso. Es normal
que muchos niños (y padres también) tengan resistencia a hablar
de cosas tan personales.
Pero, nuestros hijos necesitan ayuda con el complejo asunto de relaciones. Sin
ayuda pasarán por todo eso con consecuencias muy graves en algunos
casos.
Boletín
de noticias № 4: Los
medios de difusión
- Una
encuesta reciente reveló que muchos adolescentes
creen que la televisión ofrece mensajes realistas
sobre la sexualidad.
- A los
dieciocho años, el estudiante medio ha pasado
15.000 horas mirando la televisión y 11.000 en
la escuela.
- Los
jóvenes reportan que la tele es una de las mayores
fuentes de información sobre el sexo.
¿Y
nos preguntamos por qué tenemos problemas? Es probable
que en su niñez, lo más atrevido que se veía
en la tele era la escena de una recámara con camas
separadas, las luces prendidas, la gente sentada. Pero
recientemente, se dio un nuevo paso alarmante en la televisión: por
primera vez en programas como el ABC, CBS o NBC se enseño
explícitamente la relación sexual. Los participantes
estaban cubiertos por una sábana, pero no había
ninguna duda sobre su actividad.
Mensajes sexualmente explícitos nos rodean constantemente. ¿Qué pueden
hacer los padres? Primero, tomar conciencia—reconocer la frecuencia
y el impacto de dichos mensajes.
Segundo, es bueno enterarse y controlar las películas, emisiones de
televisión y sitios del Internet a los cuales están expuestos
sus hijos, porque no se pueden evitar totalmente los mensajes ofensivos. A
pesar de tener reglas en la casa y guiar a sus hijos en lo que miran, ellos
a menudo ven cosas dudosas sin nuestro acuerdo, por ejemplo en casa de amigos.
Así que hay que ayudar a sus hijos a establecer un filtro por el cuál
podrán interpretar esos mensajes. Enséñeles a ser un espectador
crítico, a evaluar e identificar su contenido. Ayúdeles
a reconocer que tales mensajes sexuales no son ni responsables ni realísticos
y que tratan de explotar a la gente. Un buen modo de hacerlo es mirar
películas o programas de televisión con su hijo y discutirlos.
Anímelos a expresar su opinión. Le puede preguntar: "¿Qué te
parece, tratan bien a las mujeres en esa película?" "¿Qué piensas,
por qué se ve siempre a gente muy bella usando productos en los anuncios?" o "¿Qué pensaste
de esta adolescente que tuvo un bebé?" No se olvide de darles sus
opiniones y valores también. No necesitamos analizarlo todo en los medios
de difusión, pero es bueno estar a la mira de sus trampas, más
que en el pasado.
El poder de los compañeros
Es importante
hablar con niños del sexto grado de la (des)información
sexual y de las presiones entre sus semejantes. Un buen modo de abordar el
tema es contarles detalles de su propio pasado (que encantan a los niños.) "Me
acuerdo de las barbaridades que oíamos sobre el sexo cuando yo tenía
tu edad. Por ejemplo, que en la primera relación sexual una no se puede
quedar embarazada, o que tener una relación demuestra la madurez de
uno. ¿Qué cosas cuentan ahora?"
Enseñe a su hijo que es esencial conseguir información
exacta acerca de la sexualidad. Sugiera otras personas:
maestros, enfermeras, consejeros, otros padres, etc. Si se
les ofrecen otras elecciones, los jóvenes tal vez cuestionen
la opinión "experta" de sus compañeros.
Logre que su hijo se sienta cómodo a discutir el sexo
con Ud.
- Escuche sus
preocupaciones y preguntas y sepa que su interés
no quiere decir que está pensando en tener relaciones
sexuales.
- Respete su
derecho a expresar opiniones diferentes de las suyas.
- Presente los
hechos junto con los valores pero presente también
la diferencia entre los dos.
- Tenga
confianza en la capacidad de su hijo o hija
de tomar buenas decisiones, si tienen la información
y la destreza. La influencia de los amigos no se limita
al sexo o a los jóvenes. Todos lidiamos con
esa presión, hasta cierto punto. Su hijo va
a aprovechar si aprende cómo tratar con eso ahora
mismo.
Boletín
de noticias № 5: ¿Qué les
digo sobre … ?
Cuando se trata de discutir
de valores sexuales con sus hijos, dígales lo
que cree Ud. Esta es la filosofía, que le parezca sencilla o no.
El sexo antes de casarse. Los anticonceptivos. Embarazos de adolescentes. La
homosexualidad. Estos son sólo algunos de los temas en los cuales piensan
los niños del sexto grado. Si se les da la oportunidad en un ambiente
de confianza y seguridad, sus preguntas sobre los temas sexuales no van a
acabar.
Lo que quieren oír no son sólo los hechos sino también
lo que los padres piensan de todo eso. A menudo, los padres no saben exactamente qué decir
ni cómo decirlo. Así que algunos deciden de evitar el
tema con la esperanza de que los niños no van a preguntar. Y ellos no
lo hacen … si tienen la impresión de que los padres no quieren
hablar de eso.
Vamos a examinar algunas de las razones más comunes por
las cuales los padres no saben ni qué decir ni cómo decirlo:
- "No
la quiero animar a probarlo"—es un miedo
común, pero sepa que su joven no necesita ánimo.
Recibe muchísimo de eso—de sus compañeros,
de la tele … ¿No sería bueno que
lo oiga de Ud.?
- "No
quiero predicarle." Que bueno. Sus hijos
tampoco quieren escucharlo. Pero expresar sus convicciones
personales sobre un tema no es lo mismo que
forzar a alguien a aceptarlas. Todo depende de cómo
lo presenta. Por ejemplo, puede decir: "Mi convicción
profunda es que un(a) adolescente es demasiado joven
para tener relaciones sexuales. Hay muchas razones
por las cuales es mejor esperar (por ejemplo, el grado
de responsabilidad y de compromiso emocional para los
cuales los adolescentes en general no son listos; se
pueden dejar convencer por presión y después
sentirlo o sentirse culpables; y el embarazo a esta
edad puede ser una catástrofe.)
- "No
quiero que mis hijos piensen que si están usando
anticonceptivos, está bien tener relaciones
sexuales." Pues bien. No les diga esto.
Pero informar a los niños sobre los anticonceptivos
no es una invitación a la actividad sexual.
Los padres temen que están emitiendo un mensaje
contradictorio ("No lo hagas … pero si lo
haces, usa un condón.") No hay caso de
temer eso si han proporcionado la información
y transmitido sus valores. El resultado es
un mensaje abierto y sin contradicción. Por
ejemplo: "No pienso que los adolescentes deberían
de tener relaciones sexuales. Pero me doy cuenta que
muchos escogen hacerlo. Entonces
es importante que se protejan del embarazo y de las
enfermedades."
Parece que
algunos padres deciden de evitar las discusiones sobre
temas sexuales controversiales por miedo de que sus hijos
no van a aceptar sus convicciones. "¿Qué hago entonces?" La
respuesta no es fácil … porque tiene que ver
con el hecho que nuestros hijos forman sus propias opiniones
y desarrollan sus propios sistemas de valor, los cuales
pueden ser o no ser iguales que los nuestros.
También es verdad que la mayoría de los niños al fin y
al cabo adoptan muchos de los valores familiares. Sin embargo necesitan la
oportunidad de examinarlos y ponerlos en duda. ¿Qué prefieren—que
sus hijos ensayen sus ideas sobre la sexualidad a través de discusiones
abiertas con los padres o experimentando?
Anime discusiones sobre temas sexuales, y no se olvide de escuchar el punto
de vista de su hijo o hija al mismo tiempo que exprese el suyo propio.
Que no le dé miedo la comunicación, aún si no siempre
están de acuerdo. Diga lo que cree, presentando los hechos y
también sus valores personales y familiares … pero haga la diferencia
entre los dos.
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© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana
Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of
Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.
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