|
No hay lugar como el hogar … para la educación
sexual [HTML] [PDF]
There's No Place Like Home … for Sex Education [HTML]
[PDF]
Grados 4
Boletín
de noticias № 1: Hablen
conmigo, por favor
Uds. no son los únicos que se han fijado cuánto su hija ha crecido
y se ha desarrollado. Ella también lo estuvo notando, a veces con más
preocupación y timidez que gusto. La verdad es que las cosas han cambiado
algo últimamente: la atrae gente del sexo opuesto, y no sólo
como amigos … en su clase se multiplican las bromas sobre el hecho de
tener (o no tener) "amigos especiales", etc. No hay duda que nada
es como antes. Y su hija no sabe si le gusta eso o no.
Aunque esté fascinante, esa novedad asusta un poco. En
el cuarto grado los niños se sienten en general muy tímidos y sus emociones
son privadas. Sus miedos profundos son "¿Es normal todo
eso? Y yo, ¿soy normal?"
A los nueve años tienen algo de consciencia en la llegada inevitable
de la pubertad (y si a los padres se les está olvidando, no seré por
mucho tiempo). Que ella (o él) haya empezado a desarrollarse o no, otros
niños en su clase ya han probablemente alcanzado la pubertad. Entre
las niñas, no es raro que entren en pubertad en el tercer o cuarto grado,
y los niños siguen algunos años más tarde.
De todas formas, los padres deberían de anticiparlo y
preparar a sus hijos de antemano. Así les ayudarán
a aliviar las numerosas ansiedades e inquietudes, aún si no se manifiestan
por palabras.
Si en su familia tienen la costumbre de hablar con franqueza
y la mente abierta sobre cuestiones sexuales, es probable que
su
hijo o hija les va a consultar
sobre sus inquietudes. Si no, pues … no se preocupe. No es demasiado
tarde. Pero no tarden más porque su hijo o hija ha
acumulado ya montones de (des)información de muchas fuentes diferentes: sus amigos,
la televisión, las revistas, la letra de canciones populares … ¿No
sería mejor darle su opinión también?
La llegada de la pubertad ofrece una oportunidad ideal para la
discusión,
pero no se limite al crecimiento y desarrollo físicos. Los niños
quieren—y necesitan—oír a los padres hablar de sus sentimientos, opiniones
y valores sobre las cuestiones de la sexualidad. Y claro, también
quieren—y necesitan—oír los hechos y el apoyo, o sea que sus padres
los guíen por ese proceso no siempre confortable. Si los padres no saben
cómo o se sienten incómodos, aquí están algunas
sugerencias:
- Cuéntele
a su hija o hijo cómo le fue a Ud. en el cuarto
grado. Comparta sus emociones, inquietudes y experiencias
de esa edad.
- Aproveche
de las lecturas para preadolescentes que abundan sobre
el tema. Si no sabe cómo darle un libro, déjelo
sobre la mesa o en cualquier lugar donde ella o él
lo va a encontrar.
- Utilice
la televisión, las películas, etc., para
empezar discusiones sobre la sexualidad. Dígale
a su hijo que piensa de los mensajes emitidos por los
medios de difusión y pida su opinión.
- Fíjese
en los artículos en la prensa que hablan de temas
sexuales: el SIDA, la violación, el abuso sexual,
el embarazo … hay muchos más cada día
en el periódico.
Una comunicación
familiar abierta sobre el sexo hace mucho más que facilitar "el
viaje". Facilita la transmisión de valores
familiares, permite que se proporcione información
exacta, que se fomente una actitud positiva y respetuosa
hacia la sexualidad, que se alivien inquietudes y
que se establezca la confianza, la comprensión
y el apoyo.
Si han establecido ya tal comunicación en su casa,
felicitaciones, y sigan con ello. Si no, empiecen hoy mismo. Van a aprovechar y Uds.
y sus hijos.
Boletín
de noticias № 2: ¿Qué me
está pasando?
La pubertad no es el único tema sexual que
hay que discutir con su hijo del cuarto grado, pero es probablemente él que le preocupa
más a él. Este es un período de cambios rápidos
y aún en las mejores circunstancias puede ser lleno de confusión
y de ansias. Así que, prepararlo—de antemano—para los eventos de la
pubertad es la manera de asegurar un resultado positivo de este proceso.
Muchos padres piensan que la pubertad llega con la primera menstruación
o eyaculación. Pero en realidad, la pubertad es una etapa de la
vida marcada por numerosos eventos, algunos que se desenvuelven por muchos
años. La primera menstruación y eyaculación son en
realidad la conclusión de ese proceso. El equívoco viene probablemente
del hecho que aquellos cambios se notan de manera más obvia.
De toda forma, ayudar a su hijo o hija a entender cómo se desenvuelve
la pubertad puede aliviarlo de muchas inquietudes del tipo: "¿Por
qué estoy creciendo mucho más rápido que mis amigos?" "¿Por
qué mis amigos están creciendo y yo no?" "¿Cuándo
voy a tener yo mi regla?""¿Soy normal?". Los niños
que no han oído muchas explicaciones sobre el desarrollo y su ritmo
se pueden obsesionar con ansiedades por meses o aún años.
Tal vez se acuerde de esas ansias de su propia pubertad. Quizás aún
pensó, algunos años más tarde: "Si tan solo alguien
me hubiera dicho lo que me estaba pasando, hubiera dejado de preocuparme tanto." Pues,
Ud. puede ser este "alguien" para su propio hijo o hija.
¿Qué es lo que ellos necesitan saber? Porque
siempre pensamos que los niños saben más de sus cuerpos
que lo que saben en realidad, una buena precaución es explicarlo
todo … aún lo que parece completamente obvio.
Así se aseguraré que ha cubierto aún las
preguntas e inquietudes que no fueron expresadas.
En el cuarto grado (lo que es la temprana pubertad para la mayor
parte de niños), una
de las informaciones más útiles que le pueda dar al suyo es contarles
la "cadena de los eventos de la pubertad". Aunque cada quien se esté desarrollando
a su propio ritmo, las cosas acontecen en un orden bastante previsible. Para
un niño, es mucho más útil aprender eso que oír
a sus padres diciendo: "No te preocupes, mi hijo. Vas a crecer."
|
Para
una niña, el orden es:
- Crecen
los pechos (entre los ocho y trece años
en general)
- Se
le ensanchan las caderas
- Le
crece vello púbico derecho
- Ella
misma crece de repente
- El
vello púbico se le vuelve rizado
- Le
viene la regla (unos dos años después
del crecimiento de los pechos
- Le
crece pelo en las áxilas
|
Para
un niño:
- Le
crecen los testículos y el escroto (entre
los diez y trece años y medio, en general)
- Le
crece vello púbico derecho
- Le
cambia la voz por primera vez
- La
primera eyaculación (un año después
del crecimiento de los testículos)
- El
vello púbico se le vuelve rizado
- Él
mismo crece
- Le
crece pelo en las áxilas
- Le
cambia aún más la voz
- Le
crece pelo en la cara
|
Claro que
la pubertad es mucho más que los meros cambios físicos. Emociones
nuevas, impulsos sexuales, relaciones, el estrés—todo
eso es parte de la metamorfosis. Los niños se sienten
muy despistados en esta época de su vida, y hay
que asegurarles que son bien normales.
El proceso de la pubertad jamás es fácil.
Pero los padres pueden hacer mucho para aliviar las inquietudes si se comunican con su hijo. Hágalo
aún si les parece un poco temprano, porque hay chance que sea más
tarde que Ud. lo cree.
Boletín
de noticias № 3: Hablen
con sus hijos sobre el SIDA: ellos necesitan saber los
hechos … AHORA
Ud. nunca pensó que iba a tener que hablar con sus hijos en palabras
tan explícitas. Pero hoy en día, no hay ni vacuna ni
medicina que pueda curar el SIDA o prevenir el VIH. La única protección
que le pueda ofrecer a sus hijos es la educación. Vale la pena
hacerlo.
Ya sabe que su hijo de nueve años ha escuchado mucho sobre el SIDA—que
se lo haya dicho Ud. o no. Hay muchas ventajas en decírselo Ud. De
sus compañeros en la escuela va a oír rumores e información
dudosa. De Ud. puede oír los hechos. Ud está en la mejor
posición para proporcionar esa información de una manera que
su hijo entienda y asimile, sin asustarse. Al mismo tiempo que la información,
va a transmitir sus valores familiares—algo que no puede recibir en otro lugar.
En el cuarto grado, es apropiado que los niños entiendan
que el SIDA es una enfermedad grave causada por un virus llamado
el VIH y que se transmite
de una persona a otra. Hay que explicar que la gente no agarra el VIH
por contacto superficial (abrazando, compartiendo comida, sentándose
al lado de la persona infectada); que el virus tiene que penetrar en la
sangre de alguien para causar la enfermedad.
Durante la edad entre los nueve y doce años, tendré que
dar a su hijo o hija información detallada sobre la transmisión
y la prevención del VIH. A esa edad, los niños
necesitan saber que
- El VIH
se puede transmitir compartiendo jeringas con una persona
infectada, para inyectarse drogas, esteroides o vitaminas.
Las hojas de afeitarse u otros objetos agudos tampoco
se deben de compartir. Hay que decirles que no se pueden
hacer agujeros en las orejas unos a otros, tatuajes o
rituales de hermandad con sangre.
- En el
cuerpo, el VIH se encuentra en la sangre, en el semen,
en las secreciones vaginales y en la leche materna; se
puede transmitir durante una relación sexual vaginal,
anal u oral sin protección con una persona infectada.
- La gente
se puede proteger absteniéndose de relaciones
y no compartiendo jeringas.
- Los
condones (preservativos) de látex reducen
el riesgo de una infección por el VIH para gente
que tienen relaciones sexuales.
Es cierto
que es muy difícil hablar de todo eso. Pero, cuando
la educación de su hijo sobre el SIDA viene de rumores, él
va a acabar con información incompleta e inexacta.
Eso resultaré en mucha confusión e inquietud.
Su hijo se podría preocupar por la salud de sus
amigos, su familia, él mismo.
Cuando los padres son los que proporcionan la información
sobre ese tema, tienen la oportunidad de transmitir sus
propios valores a sus propios
hijos.
¿Dónde conseguir ayuda?
Tal vez todo eso es demasiado para Ud. Hay tanto que tiene
que decirle a su hijo … y Uds. mismos quizás
no sepan bien los hechos.
No se preocupen. Hay muchos libros y folletos excelentes que
les pueden ayudar con los hechos y en cómo presentarlos. Aquí están algunos
títulos:
- El
Crecimiento de las niñas
- El
Crecimiento de los niños
se
pueden pedir de:
Planned
Parenthood of Southern Arizona
127 S. 5th Ave.
Tucson, AZ 85701
- Como
Hablar Con Sus Hijos Sobre el SIDA
se
puede pedir de:
SIECUS
130 W. 42nd St., Ste 350
New York, NY 10036-7802
Boletín
de noticias № 4: Una
tarea familiar
¿Quién dijo que la educación sexual de los niños
es la tarea de la madre? ¿O que el papé debería
de hablar con los niños y la mamé con las niñas? La
comunicación abierta sobre la sexualidad es una tarea familiar y
entre más todo el mundo se involucra, más equilibrada y eficaz
se va a volver.
Además de la información y de los valores familiares,
los padres aportan su perspectiva personal, de hombre
y de mujer. Es útil
e importante compartirla con su prole del sexo opuesto.
Porque sus hijos van a tener relaciones con el sexo opuesto toda
su vida, necesitan entender cómo funciona el otro. Los niños no sólo necesitan
saber sobre la anatomía y fisiología de las mujeres, sino también
necesitan que se les enseñe sobre los sentimientos y pensamientos femeninos.
Igual para las niñas con lo masculino. Y ¿quién
puede ofrecer mejor educación en esa área que los padres?
No hay que parar con las "pláticas de hombre a hombre" entre
padre e hijo o con las "conversaciones de mujeres" entre madre
e hija. Al contrario. Esos son momentos especiales entre padres e hijos.
Pero
hay que darse cuenta que el papé tiene mucho que enseñarle
a su hija sobre la sexualidad, y la mamé al hijo. Por eso, la
educación
sexual debería de ser una tarea familiar.
Ese contacto tan especial
El crecimiento y desarrollo que acontece durante la niñez más
tardía, trae a veces muchas ansiedades y situaciones delicadas para
los padres como para los niños. A veces los padres responden a esos
cambios pensando que su hijo ya es grande y no necesita su afección
física y su cariño, que le proporcionaban tan libremente antes.
Eso puede ser devastador para el niño.
Este el el tiempo cuando los niños se preocupan mucho—a
veces hasta la obsesión—con la normalidad; sus cuerpos pasan por cambios
tremendos de tamaño; sus emociones son inestables, y en un ratito pueden
pasar de la alegría a la depresión profunda. Este es el
tiempo cuando los niños necesitan mucho apoyo y cariño, incluso
con el abrazo que les hace saber que todo va bien con ellos. Imagine
cómo se van a sentir si los abrazos y el cariño de los
padres paran de repente.
Que tal actitud venga del miedo profundo y atavístico del incesto, o
de la idea errónea que los niños a esa edad ya no necesitan el
contacto físico, los padres—especialmente del sexo opuesto—responden
a la llegada de la pubertad de sus hijos por el abandono de las señales
físicas de afección. Eso resulta muchas veces en el sentimiento
de soledad, confusión y falta de contacto por parte del niño.
Es verdad que como van creciendo, los niños empiezan a hacer más
escaso el contacto físico. Pero eso no es siempre previsible. Por una
parte señalan a los padres que ya no quieren ser abrazados o besados
como bebés (sobre todo en frente de los demás). Pero por otra
parte muchas veces le gustaría un poco de cariño, pero no saben
cómo o no quieren pedirlo. (Y esperan que los padres adivinen
su humor del momento y se porten de manera adecuada.)
En todos los casos, los niños necesitan que sus padres—LOS
DOS padres—sigan ofreciendo su cariño sin
forzarlo (y eso seré verdad a cualquier edad). Hágales saber
que todavía le gusta dar y recibir abrazos y besitos, pero respete su
derecho a aceptar o rechazarlos, ¡e incluso a cambiar de opinión!
Hable con sus hijos si Ud. se siente incómodo o no está seguro
como portarse. Anímelos a expresar sus sentimientos. Decidan juntos
lo que van a hacer sobre ese asunto. Pero no suponga que saben lo que
quieren o no, sino PREGÚNTELES.
Boletín
de noticias № 5: La
presión de los compañeros
Desde
cierto tiempo, parece que la influencia que Ud. tiene
sobre su hijo de nueve o diez años está disminuyendo
poco a poco. Es verdad, en
cuanto a las influencias en la vida de su hijo, la de sus compañeros
se está volviendo más importante que la suya propia.
Y aunque sepa que eso es una parte normal del desarrollo saludable de su hijo, no
le gusta nada. A esa edad, los niños empiezan a separarse
de sus padres, a "ensayar sus alas", a volverse más independientes. Y
eso les asusta a los padres.
Y con razón. El mundo es muy diferente esos días de lo que era
cuando Ud. tenía nueve o diez años. Hoy días, en
el cuarto grado los niños se enfrentan con presiones que Ud. no conoció hasta
la preparatoria, o aún más tarde. Las drogas, el alcohol,
el sexo … no se sorprenda, pero ¡los niños de las escuelas
primarias están lidiando con problemas adultos!
No basta con decirle a su hijo "No hagas eso." El
deseo de ser aceptado por el grupo de sus iguales, sus compañeros, puede
ser bastante poderoso como para hacerle desobedecer a las reglas de los padres. Pero sí le
ayuda si Ud.:
- Reconoce cuán
difícil es ir contra lo que dicta el grupo.
- Lo
ayuda a reconocer lo que es la presión
de sus iguales, de la forma la más sutil hasta
la más obvia.
- Le
cuenta cómo Ud. reaccionaba a esa presión
a su edad.
- Practica "Qué pasa
si … " con él. Ayúdelo a analizar
las consecuencias de cada situación; a pensar
sobre las maneras de responder, con ejemplos precisos
de qué se puede decir y hacer.
- Lo
anima a hablar con Ud. si se siente presionado
y no sabe qué hacer. Ofrézcale la "disculpa" si
quiere una, porque a veces los niños aprecian
si lo padres les prohíben algo que no querían
hacer en verdad pero para lo cuál los presionan
sus compañeros.
- Lo
asegura que aún si se mete en problemas
permitiendo que lo presionen, Ud. no lo va a abandonar.
Que si es algo grave, tal vez lo va a regañar
o aún castigar, pero que no lo va a abandonar.
La presión
de los compañeros no es un dilema que pertenece
sólo a la niñez. Afecta a los adultos también.
Las destrezas que le enseña a sus hijos ahora es
algo que le va a servir toda su vida.
Pero antes
de concluir …
Un ratito. ¿Su hija está "jugando al doctor" otra vez?
Cuando tenía cinco años era aceptable … pero ¿en
el cuarto grado? ¿Qué exactamente está pasando?
Lo que pasó no era "jugar al doctor", sino la versión "cuarto
grado" de examinar sus cuerpos—para asegurarse que el suyo es como debería
de ser.
Es común a esa edad, aunque no se hable mucho de
ello, que amigos del mismo sexo se examinen los cuerpos. Es parte
de la curiosidad natural de los jóvenes y de la necesidad
que tienen de averiguar que se están desarrollando correctamente.
Los padres no deberían de interpretar eso como
una tendencia a la homosexualidad. Todos los niños exploran
los cuerpos de sus amigos, que crezcan hetero u homosexuales más
tarde. Los padres como los niños deberían de entender
que eso no va a determinar la orientación sexual de un
joven.
No hay lugar como el hogar … para la educación
sexual [HTML] [PDF]
There's No Place Like Home … for Sex
Education [HTML]
[PDF]
© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana
Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of
Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.
|