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No hay lugar como el hogar … para la educación
sexual [HTML] [PDF]
There's No Place Like Home … for Sex Education [HTML]
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Grados 2
Boletín
de noticias № 1: Aún en la escuela primaria, los niños
aprenden mucho sobre la sexualidad …
de sus amigos … de la televisión … de quién sabe
quién. ¿No merecen aprenderlo de sus padres?
Que no les sorprenda si su hijos juntan mucha (des)información sexual
cada día. ¿Se acuerda, el otro día, cuando sorprendió a
su Miguelito y su amigo del segundo grado, Juan? Estaban en una conversación
intensa, cuchicheando entre si y riéndose al mismo tiempo. Y cuando
la vieron, ¡se pararon de repente! Es probable que su conversación
tenía algo que ver con el sexo.
Y ¿la película que vieron el otro día? Toda
la familia fue al cine y Ud. tuvo cuidado en escoger algo adecuado
para la edad de sus
hijos. Sin embargo, no había contado con los avances de las
películas de la semana próxima—algunos con escenas no exactamente
para niños. Ud. se sintió muy incómoda, pero
la situación empeoró cuando se fijó que Manuel lo estaba
mirando todo con un interés manifesto.
Seamos honestos. Sus hijos aprenden sobre temas sexuales que
Ud. se lo enseñe
o no. Sí hay ventajas en ser Ud. quien se lo diga.
Después de todo, Ud. es el especialista en cuanto
a la transmisión
de los valores familiares respecto al sexo. Tal vez necesite un
poco de ayuda—que se le anime a superar su malestar. Quizás le gustarían
algunos consejos sobre cómo empezar, o sobre qué o cuánto
decir. Pero esos son detalles. Lo esencial del mensaje—sus
valores, actitudes, convicciones sobre la sexualidad—Ud. tiene
la capacidad de emitirlo.
Cuando los padres se involucran de manera activa en la educación
sexual de su hijo, tienen el control sobre los hechos. Todos
sabemos que los niños reciben muchísima desinformación, mensajes erróneos,
irresponsables y que les perjudican—de sus amigos … de la televisión … Así que
parece lógico que los padres establezcan un canal de comunicación
honesta e informativa, que se empeñen en corregir lo erróneo
y establecer la verdad.
Al fin y al cabo, lo que deseamos para nuestros hijos es que
tengan apreciación
y respeto para su propia sexualidad. Queremos que aprovechen y celebren ese
aspecto fundamental de sus seres. Queremos que tengan un nivel elevado de respeto
y confianza en sí mismos, y que se sienten a gusto con cada aspecto
de sí mismos, incluso con su sexualidad. No
hay mejor manera de fomentar tal visión que proporcionar una educación
sexual cariñosa y con buen propósito en su propio hogar.
Los padres hoy en día crían a sus hijos en un mundo muy diferente
que en su propia juventud. La presión que ejercen los medios de difusión
y los compañeros de sus hijos les pueden empujar más temprano
hacia la actividad sexual. Las amenazas del abuso sexual, del SIDA y más
requieren que hablemos con nuestros hijos, a veces en detalles muy explícitos,
desde muy temprano.
Con todo eso, lo difícil es seguir presentando la sexualidad como una
cosa positiva y evitar que los niños se asusten con tantas amonestaciones.
Pero ¡sus esfuerzos sí valen la pena!
Boletín
de noticias № 2: Ahora ¿qué le digo?
- Ana: Mami, ¿qué es "gay"?
Mami: Pues … depende
de cómo se usa (buena estrategia—así gana
un poquito de tiempo). Dime que sabes tú (es útil
aclarar qué es lo que está preguntando).
Ana: Hoy
en la escuela, David dijo a Max que él es gay y que
iba a agarrar AIDS (el SIDA).
Bueno, mami,
ya está claro. Ana no se está refiriendo
al sentido "alegre" de "gay", sino
al otro, el que quiere decir—homosexual. Y también
ya oyó del SIDA, y probablemente se esté preguntando
lo que es. Pues, hay que aclarar las cosas.
Considere eso una buena oportunidad para tener una discusión abierta
entre madre e hija. Ya lo sé, Ud. se siente nerviosa e incómoda.
Probablemente muy nerviosa y muy incómoda. ¡Si
Ana tiene sólo siete años! Y ¿ya quiere saber del SIDA
y de la homosexualidad?
Pues, si. Los niños crecen rápido esos días. La
crisis del SIDA está adelantando el proceso y de ese tema se habla por
todos los lados—en la televisión, la prensa y también en la escuela. Y
puede crear mucha confusión y mucho alarma para una niña del
segundo grado.
La mamé de Ana debería de ser agradecida de que su hija sintió bastante
confianza como para preguntarle eso. Si le contesta con franqueza, calma y
una mente abierta, Ana sabré que con su madre se puede hablar de temas
sexuales. Pero … ¿qué exactamente se le puede
decir?
Tal vez algo así: "Ana, algunos hombres tienen relaciones amorosas
con otros hombres y no con mujeres. Eso es ser 'gay'. También
algunas mujeres tienen relaciones amorosas con otras mujeres y no con hombres." Sin
duda, esto va a atraer más preguntas, probablemente: "Y ¿por
qué?" o "¿Es malo, eso?"
Hablar de homosexualidad con los niños puede despertar muchas emociones
complejas en los padres. Si ellos reexaminan sus convicciones, quizá podrían
ayudar a sus hijos a evitar de desarrollar prejuicios.
Si los padres estén opuestos a la homosexualidad por razones religiosas
u otras, pueden decir: "Diferentes familias tienen opiniones diferentes.
Mientras yo pienso que la homosexualidad no es buena, no creo que los homosexuales
sean mala gente." También le puede decir que los homosexuales y
las lesbianas tienen relaciones significantes, con amor y fidelidad.
Muchos niños de esa edad repiten palabras ofensivas que han oído
sin tener ni idea de su significado. Los padres pueden definirlas y explicar
que son palabras crueles, usadas para herir a la gente.
En cuanto al tema del SIDA, porque entre niños circulan tantos cuentos
y tanta desinformación, es mejor que oigan la explicación
de sus padres. A esa edad, dígale que
- El SIDA
es una enfermedad seria, causada por un virus.
- Del
SIDA no se enferman sólo los homosexuales sino
cualquier persona que tiene relaciones sexuales sin protección
con una persona infectada, o si comparte con un infectado
jeringas para inyectarse drogas.
- No hay
que tener miedo de la gente que tiene el SIDA. El
virus no se transmite por el contacto superficial. A
esa gente se les puede abrazar, compartir comida con
ellos, sentarse a su lado, etc.
- El
SIDA se puede prevenir—y ninguno de
Uds. se va a enfermar.
Igual que
con todos los temas sexuales, es importante dejar la puerta
abierta para más discusión en el futuro.
En general, es bueno darse cuenta que si
preguntan, merecen una respuesta honesta. A
esa edad, no necesitan demasiados detalles explícitos,
pero sí necesitan saber que pueden contar
con sus padres para responder a sus preguntas.
Boletín
de noticias № 3: Aquello no era nada comparado
a esto …
¿Se acuerda de los días antes de que vaya a la escuela, cuando
a su hijo le fascinaba cómo se hacen los bebés? A veces Ud. aún
pensó que su hijo se preocupaba demasiado con eso, pero era no más
su curiosidad natural y completamente normal de chiquillo.
Ahora, en el segundo grado, su hijo sigue fascinado por
el proceso de "fabricación de los bebés" pero
ya sabe que no hay que hacer preguntas sobre ese tema en un elevador
lleno. Sin embargo, no se imagine que con las discusiones
de antes quedó el asunto completamente claro. A
pesar de la paciencia con la cual se lo había explicado
todo, va probablemente a necesitar repetir las cosas muchas veces
más.
Es porque a esa edad, los niños no pueden entender el concepto de relaciones
sexuales. Lo que menos entienden es "¿por qué a uno se le
antojaría hacer eso?" Y además, cómo saben que en
su familia hay dos niños, "¿por qué mami
y papi quisieron hacerlo dos veces más bien que una?"
Discusiones con niños sobre las relaciones sexuales ya causan bastante
angustia a los padres cuando hay que explicar cómo se hacen los bebés.
Pero, la verdad es que no es tan complicado. Por otra parte, la idea
de ayudar a su hijo a darse cuenta que sus padres tienen relaciones sexuales
por el puro placer, puede paralizar de miedo a muchos padres.
¿Se puede hablar de eso? Claro que si. Es importante—y
justo—que sus hijos aprendan sobre este aspecto de la sexualidad. Los
padres son de veras la mejor fuente de tal información,
porque ellos la pueden proporcionar con amor y transmitiendo sus
valores.
Hay muchas oportunidades de abordar el tema de las relaciones
sexuales. Tal vez tengan una vecina embarazada, o acaban de sentarse
a mirar
las fotos de
bebé de su hijo, o están mirando un programa sobre el embarazo
y el parto en la televisión. Aquellos "momentos ideales de enseñanza" le
pueden dar la base para la discusión siguiente:
- El
papá: Nunca
me voy a olvidar del día cuando te dijimos
que mami iba a tener otro bebé. Tú tenías
cuatro años, y ¡lo alborotado que te
pusiste! Hiciste mil preguntas sobre cómo
se hacen los bebés.
El
hijo: Y ¿me lo dijeron?
El papá: ¡Claro
que sí! Te explicamos que cuando un hombre y una mujer
tienen relaciones sexuales , un espermatozóide del cuerpo
del hombre se une con un huevo del cuerpo de la mujer. Así empieza
a crecer un bebé en el útero de la mujer. ¡Te
acuerdas de lo que son las relaciones sexuales?
El
hijo: No, se me olvidó.
El
papá: Cuando un hombre y una mujer quieren
tener un contacto muy cariñoso y muy especial, el hombre
pone su pene en la vagina de la mujer. Eso es una relación
sexual.
El
hijo: ¿Hacen eso cuando quieren un bebé?
El
papá: Si, pero no es la única razón.
También lo hacen para compartir amor y placer entre
los dos. Tal vez no lo entiendas, pero está bien. Relaciones
sexuales no son para niños, es una forma adulta de compartir
momentos especiales.
Y en el
futuro, ya no tan lejano, tendré que empezar a hablar
de eso en un contexto mucho más amplio: él
de las responsabilidades que acompañan la intimidad
sexual, la decisión de tener hijos, el embarazo
de adolescentes, y más. Si establece ahora una comunicación
franca y cariñosa, no le será tan difícil
como parece.
Boletín
de noticias № 4: Concurrencia desleal
Los Estados
Unidos tienen uno de los mas intensivos programas nacionales
de educación sexual. Pero desafortunadamente,
esa educación no sucede
en la clase o en la familia. Acontece en los medios de difusión (la
televisión, los anuncios, la radio, etc.) y no es lo que necesitan
nuestros hijos.
Los estudios revelan que los medios de difusión tienen un potencial
enorme de influenciar a los jóvenes:
- Desde
la niñez temprana hasta los 18 años, la
televisión ocupa más tiempo que cualquier
actividad otra que dormir.
- En estos
18 años, el estudiante medio pasa 15.000
horas mirando la tele y 11.000 en la escuela.
- Un reporte
sobre los logros escolares estipula que los medios
de difusión ocupan el tercer lugar, después
de los padres y de los compañeros, en cuanto influyen
en el comportamiento de los jóvenes.
Cada día
nos bombardean miles de mensajes de la radio, la prensa
y la televisión, con numerosas referencias y alusiones
sexuales no disimuladas. ¿Qué pueden hacer
los padres? ¿Aislar a sus hijos? Mientras se pueden
establecer límites, es imposible eliminar completamente
esas influencias de la vida de sus hijos. Pero sí es
posible regular lo que leen, miran y oyen. Aún mejor,
podemos leer, mirar y escuchar con ellos, y discutirlo
en la familia.
En vez de pasar mucho tiempo a criticar la televisión o la prensa o
tratar de censurarlas, tal vez las puede utilizar. Es un método estupendo
para empezar las discusiones. Llame la atención a los mensajes sexuales
emitidos por los programas, los anuncios, las video musicales, etc. Pregunte
a sus hijos que piensan de ellos y enséñeles sus propios valores
acerca del tema, que se trate de lo más esencial del sexo, hasta cuestiones
de relaciones, papeles de hombre y de mujer, tradiciones.
Si ayudan a sus hijos a reconocer y analizar los mensajes de los
medios de difusión sobre el sexo, los padres les enseñan
a desarrollar sus propias opiniones y criterios. No sólo
les da así un "filtro" para
esos mensajes, sino que fortalece la comunicación familiar.
La
auto-estima: el fundamento del crecer
El segundo grado es un período de desarrollo social muy intenso. Además
de la preocupación constante de "¿qué van a pensar
mis amigos de mí?", crece el deseo de separarse más
de mami y papi.
Que no les engañe esta ola de independencia. Se puede apartar un poco
para permitir a su joven de "ensayar sus alas," pero no se aparte
demasiado. A pesar de sus vínculos crecientes con amigos y
actividades fuera del hogar, los niños necesitan sentirse seguros del amor de
sus padres para ellos.
Aún si su hijo o hija de siete años resiste—incluso rechaza—sus
besos y abrazos (sobre todo en frente de los demás), él o ella
sigue apreciando que Ud. se los ofrezca. Así que no le retire sus manifestaciones
usuales de cariño, pensando que ya no las quiere o necesita. Siga ofreciéndolas,
tal vez con un: "Me gustaría darte (o recibir) un besito. ¿Qué te
parece?"
A cualquier edad, los niños necesitan sentirse amados y apreciados.
Cuando los padres se toman el tiempo de recordarles cuán especiales
son, eso refuerza su auto-estima.
La relación entre la estima de si mismo y el comportamiento sexual de
los adolescentes ha recibido mucha atención últimamente. Un buen
concepto de si mismo aumenta la probabilidad de elecciones más responsables
y saludables, en asuntos sexuales y otros.
La auto-estima de un joven requiere constante atención y esfuerzo—y ¡los
padres son las personas perfectas para esa tarea!
Boletín
de noticias № 5: Mucho más que lo obvio
Al
mencionar la "educación sexual," ¿en qué temas
piensa? La anatomía de las genitales … el embarazo … el
parto … la pubertad … ¿Qué más?
Todos esos temas sí pertenecen al área de educación sexual,
pero no son sino una pequeña parte del total. Esos son los meros hechos "mecánicos",
o como dicen los jóvenes de aquí, "la plomería".
A ver si podemos considerar un aspecto mucho más ancho de la
educación sexual, que consiste de todo lo mencionado, y además
de temas como la percepción de la belleza de los cuerpos, la
auto-estima, el amor, las relaciones, el respeto de sí mismo y de otros,
los valores, la responsabilidad y mucho, mucho más. Es un área
verdaderamente fascinante, muy compleja y ancha.
En sus papel de padre, Ud. aborda esas cuestiones cada día
en su familia. Al hacer esto, proporciona la materia esencial
para el desarrollo de las actitudes,
convicciones y comportamientos de su hijo o hija.
En breve, se trata del "sexo" opuesto a la "sexualidad:" el
sexo es un concepto estrecho, que significa sea que uno es hombre
o mujer, sea la relación sexual; mientras la sexualidad
se refiere a esa parte integral de nuestros seres que nos define,
que seamos mujer u hombre; nuestras actitudes, valores y sentimientos
acerca de ello, y cómo nos afecta en nuestra relación
con el mundo.
Su jovencito de siete años ha pasado por muchísima
curiosidad sexual y muchísimo aprendizaje en los últimos
años, que Ud. haya jugado un papel activo en ello o no. Sus
respuestas (o la falta de ellas) a preguntas sobre "la plomería";
el ejemplo que ha estado proporcionando, en las relaciones con
su esposo o esposa, con sus familiares y amigos; la transmisión
de sus valores; cómo ha cultivado la auto-estima de su hijo
o hija … todo eso y mucho más ha formado la base de
la educación sexual de su niño/niña.
En los años por venir, la segunda fase de su educación se va
a volver más y más compleja: la pubertad, la orientación
sexual, la actividad sexual adolescente, la contracepción, las enfermedades
sexuales, etc. Mientras le aclara los hechos a su hijo, siga poniéndole
atención a los elementos de auto-estima, amor, respeto, para asegurar
que su aprendizaje de la sexualidad sea positivo y completo.
No está solo
en eso
Muchos padres
dicen que tienen más problemas a discutir de los valores
y emociones, o sea del "intangible" de la sexualidad que hablar del
lado "mecánico."
En eso le puede ayudar si ve y oye ejemplos de cómo se pueden proporcionar
consejos en lo "intangible". Claro, hay libros, pero también
hay otros tipos de ayuda, un poco más personales.
- Las
escuelas comunitarias (Community colleges) ofrecen
a menudo clases sobre la crianza de los niños,
incluso con cierto aspectos de la educación
sexual.
- Los
pediatras, consejeros y pastores pueden ofrecer
buenos consejos.
- La
escuela de su hijo o el distrito escolar local a
veces tienen sugerencias sobre programas para padres.
- Su
oficina local del Planned Parenthood es una
fuente excelente de especialistas con quien se puede
hablar, de conferencias y folletos informativos.
- Piense
en formar un grupo de apoyo donde los
padres podrían compartir sus ideas, sugerencias
y preocupaciones. ¡Es siempre bueno oír
que otros lidian con las mismas dificultades!
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© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana
Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of
Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.
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