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No hay lugar como el hogar … para la educación
sexual [HTML] [PDF]
There's No Place Like Home … for Sex Education [HTML]
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Grados 12
Boletín
de noticias № 1: El valor de los valores
Todo
el mundo habla de cuán importante es enseñar "valores" a
sus hijos sobre la sexualidad; transmitir "valores" familiares; reconocer
y respetar "valores" diferentes de los suyos; seguir sus propios "valores" personales. Pero ¿qué son
los "valores" en realidad? ¿Cómo los definimos
y de dónde vienen? ¿Cambian con el tiempo? ¿Cómo
los enseña uno?
Los valores son convicciones fundamentales que representan
la verdad personal para cada quién; el fundamento sobre
el cuál basamos nuestras decisiones en la vida. No
siempre nos acordamos de cómo escogimos nuestros valores:
parece que los tuvimos desde siempre para guiar nuestros comportamientos.
Si tenemos una idea tan vaga de lo que son los valores, claro
que tenemos dificultades a explicarlos a nuestros hijos. Muchos
padres no saben definir o analizar sus propios valores sobre el
sexo y las actitudes se propagan así sin jamás
definir lo que significan.
De vez en cuando cabe repasar nuestras convicciones profundas,
para aclararlas o cambiarlas o reestablecerlas. Eso
no es fácil porque nos hace examinar si hay una diferencia
entre lo que decimos y hacemos. Pero es precisamente
este proceso de evaluación que nos permitirá mejor
guiar a nuestros hijos en el desarrollo de sus propios valores.
Es un proceso saludable aunque a veces incómodo si tenemos que poner
en cuestión y a prueba códigos aceptados desde mucho tiempo.
Las familias se enfrentan con la posibilidad que los valores de los hijos
no correspondan con los de los padres. Pero hay que acordarse que uno se
enriquece
si busca y descubre valores comunes.
A los niños se les enseñan valores sexuales en
parte por palabras pero aún más importante dando
el buen ejemplo. Otras influencias (los amigos, los
medios de difusión) también fomentan valores (positivos
o negativos) por sus mensajes sobre el sexo. Según van hacia
la independencia, los adolescentes necesitan poner en cuestión
y a prueba los valores que les han sido transmitidos. Luego
escogen libremente y en plena conciencia su sistema de valores
personales. Así se vuelven los "dueños" verdaderos
de sus propios valores y podrán adoptar y aplicarlos en
toda su vida.
El arte de apoyar a sus hijos en la elección de sus propios valores
es difícil porque pide tener confianza en su capacidad de escoger
lo que ellos necesitan y que sea moral para ellos, a pesar de la diferencia
con las convicciones de los padres.
Para ayudarlos, hay que ser franco sobre cuestiones personales
como el amor, las relaciones, el sexo antes del matrimonio, el
aborto, la contracepción,
la homosexualidad, las enfermedades, el arte de ser padres y más.
Padres e hijos tienen que sentirse libres de expresar sus propias opiniones
y convicciones.
Hay ejercicios para aclarar sus valores y decidir que cuenta
verdaderamente en el asunto del sexo. El siguiente es uno que
les podría servir a los
padres, que lo hagan solos o con sus hijos: para cada frase hay que
decir si uno esta en acuerdo, neutral o en desacuerdo y por qué:
- El sexo
antes de casarse es malo.
- Los
jóvenes deberían poder conseguir anticonceptivos
sin el permiso de los padres.
- El aborto
debería ser legal.
- Una
mujer debería de tener su propia carrera después
de haber criado a sus hijos.
- Si una
tiene un bebé a los 15 años, lo debería
dar a adoptar.
- Las
parejas "gay" y lesbianas deberían poder
adoptar niños.
Cuando uno toma el tiempo
de considerar temas como estos, tiene la oportunidad de
reestablecer sus valores más profundos. Si su hijo está claro en sus
valores, sus decisiones sexuales serán más positivas,
y estas son destrezas que se aprenden. Ayúdelo a practicar y
lo va a preparar para toda la vida.
Boletín
de noticias № 2: ¿Qué hacer?
A
veces los adolescentes piensan que su única elección acerca
del sexo es: "hacerlo o no." Pero en realidad las decisiones
sexuales contienen mucho más que la mera decisión de tener una
relación sexual o no o con quién y cuándo.
Al fin del grado 12 los jóvenes se enfrentan más
a menudo con decisiones sexuales. Si en su familia no han hablado
de ese tema AHORA
ES LA HORA. Evitar discusiones sobre el sexo deja a los jóvenes
mal preparados. Decisiones sobre el sexo son demasiado complicadas para los
adolescentes. Hay tantos mensajes contradictorios, desde el "No lo hagas" hasta
el "Y ¿por qué no?" Claro que se quedan despistados.
De hecho, no sería malo empezar con eso en este asunto
de tomar decisiones sexuales. Tal vez pueda usar con su joven
este
ejercicio de una clase para
padres e hijos:
Los dos tienen que llenar y discutir las oraciones siguientes:
Sobre las relaciones sexuales, mis padres me dicen _______________
mis amigos me dicen _______________
mi religión me dice _______________
la televisión (o prensa) me dice _______________
y yo creo que _______________
¿Cuál es la diferencia entre estos mensajes? ¿Son
contradictorios? ¿Cómo se puede resolver el conflicto, si lo
hay? ¿Quién puede ayudar? Puede seguir el mismo esquema para
otros temas: parejas, relaciones, los anticonceptivos, el embarazo, el aborto,
vivir juntos sin casarse, la homosexualidad …
No se trata de definir quien tiene la razón o no; se
trata de evaluar e identificar los mensajes sexuales que los
jóvenes
oyen. Al fin y al cabo su adolescente tendrá que
aclarar que es lo que cree verdaderamente. Sólo entonces
podrá tomar decisiones maduras e informadas. Este
ejercicio necesita mucha confianza. Padre e hijo necesitan sentirse
en confianza para poder expresarse sobre cuestiones tan personales.
Para lograr eso, hay que establecer reglas. Por ejemplo:
- Todo
lo que se dice es confidencial.
- Se puede
hablar francamente, sin miedo de repercusiones.
- Uno
tiene el derecho de hablar sin ser interrumpido.
- Uno
no tiene que contestar si no se siente cómodo
con la pregunta.
(Hay que
establecer sólo reglas que su hijo y Ud. puedan
seguir y respetar verdaderamente. Si no se pueden poner
de acuerdo, tal vez deberían de pedir ayuda de un
amigo familiar, consejero, etc.) Recuérdele a su
adolescente que su cuerpo le pertenece sólo a él
o ella y a nadie más, y que sólo él
o ella es quien decide de la expresión de su sexualidad.
"Tú eres quien dice "si" o "no" a
la actividad sexual, a pesar de las presiones que puedes sentir
de tus padres, compañeros o quien sea que te esté empujando
a decidir de cierto modo. Es tu decisión. Pero
al decidir, piénsalo bien."
" Fíjate en cómo estás tomando tus
decisiones. ¿Has evaluado bien las cosas? Si tu juicio está influenciado
por cosas como el alcohol, drogas o una tensión muy grande, ¿cómo
podría eso afectar tu decisión? Si dejas a otros
decidir en tu lugar, ¿hay riesgo de que vayas contra lo
que piensas y sientes en verdad? Si no comunicas tu decisión
claramente, ¿podría otra persona tratar de decidir
por ti? Si evaluas bien las opciones antes de decidir podrás
tomar una decisión mejor en acuerdo con tus propios valores."
¿Mucho trabajo? Por supuesto. Pero las decisiones importantes en la vida
merecen ser bien pensadas y evaluadas. Ayude a su joven a apreciar el respeto
de sí mismo, la libertad y el poder personal que vienen del hacerse cargo
de su propia vida. Tomar decisiones sexuales es una responsabilidad para lo cuál
muchos jóvenes no estén preparados. Que su hijo no sea uno de ellos.
Boletín
de noticias № 3: Aclarar los mitos
Cuando
mi hijo Juan quiso hablarme de un amigo suyo por quien
se estaba preocupando, me puse a preocuparme yo.
Cuando yo era niño, cuando necesitaba ayuda
con algún problema, nunca admitía que se trataba de mí,
sino siempre decía: "Un amigo mío tiene un problema … "
"Está pensando que tal vez sea 'gay'," siguió Juan.
"¿Quién?", casi lo grité, con una angustia
inaguantable. Lo que quería preguntar era "¿De quién
se trata en realidad?" Pero me controlé. Aprecio mucho la
buena comunicación que tengo con mi hijo sobre muchos temas, incluso
el sexo, y no la quería perjudicar.
"No quiero decir quién es, papá, pero necesito hablar de eso.
Siempre oigo esos comentarios negativos y bromas crueles sobre los homosexuales.
Parece que la gente les tiene tanto rencor, odio y aún miedo. Quizás
no entienden lo que pasa con ellos, y yo tampoco entiendo. Y no sé qué hacer
con mi amigo."
La tradición de condenar a los homosexuales es establecida con firmeza
en nuestra cultura. El SIDA ha echado "aceite sobre el fuego "de
la hostilidad hacia y del miedo de los "gays" y de las lesbianas. El
resultado es aún menos tolerancia y voluntad de entender "qué es
lo que pasa."
Ya que están luchando para entender su propia sexualidad,
los adolescentes se sienten aún más amenazados por
el tema de homosexualidad. Y al mismo tiempo estén curiosos … sobre
lo que es, lo que lo "causa", cómo saber si uno
es "gay", etc. Le dije a Juan todo lo que sabía
del tema, lo que no era mucho, lo admito. Se sorprendió al
escuchar que muchos niños y adolescentes pasan por
algún tipo de experiencia sexual con el mismo sexo, que
sea "jugar al doctor", o tocarse mutualmente o sentirse
atraído y tener fantasías sexuales. Tales experiencias
y sentimientos son normales, y no significan que
uno es "gay".
"Hay muchas teorías, Juan, pero nadie sabe lo que 'causa' la
homo o la heterosexualidad en la gente. Los estudios revelan
que no es una elección sino una orientación muy profunda y muy
fuerte. Tal vez no entendamos … pero tampoco tenemos que entender.
Sus relaciones son tan cariñosas y verdaderas y satisfactorias como
las nuestras para nosotros."
"También sabemos que la homosexualidad no se le 'pega' a
la gente. Tener un maestro, un amigo o aún un padre 'gay' no puede
hacer a uno homosexual." Le dije a Juan que el odio, el miedo y la discriminación
contra una persona homosexual son malos. Las diferencias no justifican
tratar mal a alguien.
Al fin resultó que Juan estaba de veras preguntando sobre un amigo.
Y ¿si no era? Pienso en todos esos jóvenes, despistados, avergonzados,
solos con su secreto, enajenados de sus iguales, temiendo el rechazo por
su familia y sus amigos. Sin nadie con quien hablar.
En general se niega que hay jóvenes homosexuales.
La educación sexual, si la hay, se enseña siempre
en términos heterosexuales. Al evitar de hablar
francamente de ese tema, permitimos que sigan el miedo, los malentendidos,
la falta de confianza y el aislamiento. No decir nada a nuestros
hijos de este tema no es neutro sino es un hecho que habla
por sí mismo.
¡Anímense, padres, por Juan, por su amigo, por todos que se les
parecen … hablen con sus hijos de la homosexualidad! Si necesitan más
recursos, pónganse en contacto con su oficina local del Planned Parenthood,
con el departamento de la salud pública o con la oficina del PFLAG o Parents
and Friends Of Lesbians and Gays, la asociación de los padres y amigos
de los "gays" y de las lesbianas.
Boletín
de noticias № 4: ¡Cuídense!
Aún los que se han comprometido a un estilo de vida saludable a menudo
descuidan su salud sexual. Por ejemplo ¿cuántas mujeres van con
regularidad a su examen ginecológico anual? ¿Cuántas se
examinan los senos regularmente? ¿Cuántos hombre se examinan—o
aún saben de eso—los testículos? Y sin embargo, el cáncer
de los testículos es el tumór más común en los
hombres de 15 a 34 años y representa el 14% de las muertes de cáncer
en este grupo.
La negligencia de la salud sexual es una consecuencia del malestar con la sexualidad
en general. La vergüenza acerca de tocar, examinar y ponerle atención
a nuestra anatomía sexual contribuye a los malos hábitos en la
salud. Esos incluyen la reticencia a practicar exámenes y tratamientos
necesarios a la buena salud de nuestros órganos sexuales.
Al fomentar comportamientos, actitudes y una comunicación
positiva en el área del sexo en su familia, enfóquese
también en el "bienestar sexual".
En el grado 12, las adolescentes deberían de recibir su primer examen
ginecológico. (Padres: ayudarle a sacar su cita no quiere
decir que la están empujando a tener relaciones sexuales.) Es
recomendado que las mujeres empiecen a tener un examen anual a los 18 años o antes
si tienen relaciones. Dadas las ansias que muchas veces lo acompañan,
hablar con su hija sobre ese procedimiento le puede aliviar de ciertos temores. Al
mismo tiempo ayuda a fomentar una actitud positiva sobre la salud sexual en
general.
Explíquele que el objeto de un examen anual es ver si los órganos
reproductivos están en buena salud y descubrir los problemas a tiempo.
El "Papanicolao" es una prueba simple en la cuál algunas células
del cerviz (cuello del útero) se ponen bajo el micróscopo para
examinar y ver si son normales. Desde que esta prueba empezó a
utilizarse en 1941, las muertes del cáncer del cerviz han bajado 70%.
Un "Papanicolao" anual es una de las maneras más importantes
de cuidar su salud sexual para una mujer.
El primer examen puede tener un impacto muy profundo sobre las actitudes de
la mujer acerca de su salud sexual. Los padres pueden contribuir a que esta
sea una experiencia positiva que va a preparar y ayudar a su hija.
Ayude a su hija a entender que ella se puede encargar de esas
cuestiones sexuales. Anímela a apuntar sus ciclos menstruales y a fijarse en cualquier irregularidad
o cambio. Enséñele a examinarse los senos. El cáncer
del seno afecta a una mujer en cada nueve; examinarse los senos de manera
regular
permite a las mujeres descubrir a tiempo un bulto que puede ser peligroso.
Los hombres deberían enseñarse sobre la importancia
de examinarse los testículos para poder descubrir un cancer
temprano. Los estudios revelan que la mayoría de
los adolescentes saben muy poco del método de examinarse
a sí mismo mientras tienen un miedo considerable del cáncer
testicular. Cuando se descubre temprano, este cáncer se
cura en general. Pero entre el hecho que los primeros síntomas
casi no se notan, la ignorancia, el miedo y la denegación,
los adolescentes pueden decidir muy tarde de pedir la atención
medical.
Muchas de las mismas razones también previenen a los jóvenes
(y a los adultos) de ir al doctor para otros problemas de salud sexual como
el embarazo no planeado, las infecciones transmitidas sexualmente, etc. No
tiene que ser así. Eduque y apoye a su hijo en todas las áreas
de la sexualidad—incluso en la salud sexual. Para ayuda y más
recursos, hable con su oficina local del Planned Parenthood, el departamento
de la salud pública o su doctor.
Boletín
de noticias № 5: Una carta de amor
Querido
Javier,
Te estás volviendo un hombre guapo, inteligente y capaz. Verte nos llena
de amor y orgullo, y también, hay que admitirlo, de cierta preocupación.
Pero los padres nunca dejan de preocuparse por sus hijos.
Ya sabemos que estás tan asombrado (y tal vez despistado) como nosotros
con tu nueva sexualidad que es, para nosotros, difícil de aceptar pero
también difícil de ignorar. Según vayas por el
proceso de entender a tu propia sexualidad, por favor piensa en las convicciones
y los valores que te hemos inculcado todos estos años. ¡Ojala
los consideres atentamente!
Queremos que sepas que uno puede tener impulsos sexuales
fuertes y optar en no aplicarlos. Tómate
el tiempo que necesites para decidir del modo que sea bueno para
ti. No tienes que tener relaciones sexuales porque "todo el
mundo lo hace" o por la presión de tus amigos de "ser
un hombre". Hay muchas ventajas en esperar. Tus
decisiones sobre el sexo son sólo tuyas. Cualquier
cosa que escojas, escógela con cuidado.
Esperamos que muestres respeto, responsabilidad y honor en tus decisiones sexuales. El
amor y el sexo no son lo mismo … no los confundas y no engañes
a nadie presentando el uno como el otro.
Esperamos que tomes decisiones sexuales positivas
y afirmativas, y no unas que te hacen daño o que explotan
a otro. Nos damos cuenta que algunas de tus convicciones pueden
ser diferentes de
las nuestras, y lo respetamos. Estamos confiados que te
has tomado el tiempo de escoger con cuidado tus propios valores
y verdades. También estamos confiados que vas a aplicar
tus valores, porque sólo así te podrás respetar
a ti mismo.
Esperamos que nos pedirás ayuda en caso de confusión o malestar
sobre algún problema que no puedas resolver, que se trate del sexo,
de tus amigos, de la escuela, lo que sea. Acuérdate que te amamos mucho,
hijo, y que sentimos mucho orgullo por ser tus padres. Con cariño,
mami y papi
Javier está por acabar la escuela. ¡Qué marca! Tanto desarrollo
sobresaliente que ya tuvo, y tanto más por venir. Su papá y yo
nos damos cuenta que este es su último año con nosotros en casa—el
otoño próximo ya se irá al colegio en otra ciudad. Según
nos vayamos preparando a mandar a nuestro joven adulto solo en el mundo, nos
vamos acordando de todas nuestras conversaciones—y de las que no tuvimos
o que nos gustaría haber tenido con él sobre el sexo. Sabemos
que el valor de tal comunicación sigue más allá de la
escuela. La sexualidad es un tema tan complejo a esta edad.
Se está acabando un gran capitulo de la vida de Javier. Lo que no es
una garantía que sus decisiones serán siempre racionales, sus
elecciones siempre responsables y su comportamiento siempre adecuado. Al
contrario, sabemos
que las pruebas más grandes lo esperan en el futuro, en el colegio y
más allá. Queremos que esté preparado.
Por eso escribimos esta carta: para hacerle saber a Javier, entre otras cosas, que
el sexo es algo que siempre puede discutir en familia. Es complejo
hablar del sexo con un joven de 17 años, hay tantas cosas que no son
claras, tantos "y ¿qué pasa si … ?" y tantas
opiniones diferentes. Las emociones se meten, todos nos sentimos incómodos
a veces.
A veces sería más fácil olvidarse del asunto, y no hacer
nada, esperando que las pláticas del pasado fueron bastante. Pero
no quisimos hacer eso. Quisimos tomar una oportunidad más de preparar
a nuestro joven tan especial para su viaje de separación y de independencia. Por
eso escribimos esa carta.
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© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana
Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of
Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.
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