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No hay lugar como el hogar … para la educación
sexual [HTML] [PDF]
There's No Place Like Home … for Sex Education [HTML]
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4 años
Boletín
de noticias № 1: El sexo no es un secreto a los cuatro
años
¿Como cuánta educación sexual ha recibido su hijo al cumplir los
cuatro años? ¿Y de dónde vino esa educación? Por la mayor
parte de Ud.—y ojala de una manera bien pensada, cariñosa y con un buen
propósito.
Los padres dan lecciones de sexualidad diarias … desde el nacimiento
de su bebé. Mostrar cariño y afección con los niños,
abrazarlos, mimarlos, besarlos, todo eso representa lecciones positivas sobre
la sexualidad. Como los padres responden—o no responden—a la curiosidad natural
de sus hijos acerca de las diferencias sexuales, de las partes corporales,
de dónde vienen los bebés,—son mensajes fuertes sobre la sexualidad.
Pero los niños reciben muchos mensajes sobre ese tema fuera de la casa—mensajes
a veces negativos o por lo menos dudosos. La radio, la televisión,
la prensa, las carteleras, nos bombardean con mensajes sobre el sexo.
Ud. tal vez piensa que los niños de cuatro años no se fijan en
esos mensajes. ¡Que sí! Así que es mejor usarlos como oportunidades
para enseñarles algo de sus opiniones y valores sobre el tema. A los
cuatro años su hijo quizás no entienda toda la lección,
pero quedará claro que mami y papi piensan que el sexo es bastante
importante como para hablar de eso honestamente.
Aún en los jardines de niños circula mucha información,
o probablemente desinformación. Oyen de todo, y no siempre lo comparten
con los padres. Así que, con toda esa "educación sexual" que
reciben sin el conocimiento de los padres, ¿no es mejor darles su opinión?
Pero
espere. ¿No hemos discutido de eso?
No sea sorprendido si las preguntas
de su hija de cuatro años son exactamente
iguales que las que ya contestó cuando tenía tres. Por muchos
años durante la niñez de sus hijos tendrá que repetir
y repetir las mismas "sexplicaciones".
Y los niños de cuatro años aprenden haciendo MONTONES de preguntas.
Cuando los padres contestan con paciencia y con la mente abierta, lo que les
dicen en verdad a sus hijos es: "Tú eres importante y sí voy
a tomarme el tiempo de explicarte lo que no entiendes," y "Sí podemos
hablar de este tema, me alegro de que me hayas preguntado."
Claro que a veces la curiosidad de su hijo se va a manifestar
en momentos más
inoportunos: mientras están cenando en la casa de abuelita, mientras
están esperando para pagar en el supermercado, en un elevador lleno
de gente. Si no quiere ponerse a discutir allá mismo, le puede
decir a su hijo que el rato fue mal escogido, pero no la pregunta. "Qué bueno
que me lo preguntaste, Miguel. Yendo a casa tendremos el tiempo de platicar
de eso." Responder Así es mucho más positivo y saludable
para el niño que gritarle "¡Cállate ya!" o peor,
no responder nada.
A pesar de que las preguntas de su hijo le pueden causar
vergüenza en
ciertos momentos, alégrese de que se siente bastante cómodo
para hacerlas.
Si los jovencitos no preguntan a sus padres sobre el sexo,
no es porque no son curiosos sino que han aprendido
que no se les puede preguntar, porque les causa molestia.
Si tal sentimiento
persiste al crecer, los niños tratan de satisfacer su curiosidad
en otras partes: sus amigos, la televisión, experimentando.
Desafortunadamente, el resultado son adolescentes mal informados
y vulnerables.
Así que es en el interés de los hijos y de los padres de comunicar
sobre la sexualidad con la mente abierta. ¡Hay que aprovechar!
Boletín
de noticias № 2: Sobre la desnudez
"¿Como
a qué edad ya no podemos andar desnudos por la
casa?" Muchos
padres tienen preguntas sobre cómo la desnudez de la gente en la familia
puede afectar a los niños. Mientras los niños son pequeños,
muchos padres no se sienten incómodos con estar desnudos. Pero cuando
ya tienen más de digamos dos años, y sobre todo con hijos del
sexo opuesto, los padres pueden empezar a dudar si la desnudez ya es apropiada.
Los padres se tienen que preguntar si se sienten cómodos como para desvestirse
en frente de sus hijos. O sea, si ellos aceptan a su propio cuerpo y se sienten
a gusto con él. Así pueden transmitir la misma actitud a sus
hijos. Es fácil enseñarles sobre los cuerpos, las diferencias
sexuales, diferencias entre niños y adultos, si se aprovechan de las
situaciones naturales cuando nuestros hijos nos ven desnudos, bañándonos,
etc.
Y si los padres se sienten incómodos estando desnudos frente a sus hijos,
es fácil usar otro método, por ejemplo un libro con dibujos,
para enseñarles los cuerpos humanos. Es importante aclarar con los niños
dónde y cuándo uno puede estar desnudo (en casa, con familiares,
pero no en lugares públicos). Un buen tema que se pueda abordar al
mismo tiempo es el del respeto de lo privado.
P. Mami, ¿por qué ya no me puedo bañar
contigo? Estéban sigue bañándose con su
mami.
R. Eso es algo que cada familia decide por si
misma, David, y depende de cómo cada uno se siente. Ahora
ya prefiero bañarme sola, en privado.
Este mensaje se vuelve aún más válido cuando los padres
respetan el derecho de sus hijos a lo privado. Si tocan a la puerta de su cuarto
o lo dejan usar el baño sin entrar, le enseñan que tiene el
mismo derecho a lo privado que Ud.
A veces el problema de la desnudez en casa se resuelve por si
mismo cuando los niños, a veces tan temprano como a los
cuatro años, empiezan
a volverse más modestos. Tal vez ya no van a querer desvestirse en
frente de otros, y a veces aún prefieren que los padres tampoco se
desvistan. Tales sentimientos se deben de respetar.
Hablando de lo
privado …
Se les olvidó recordarle a Ricardo que no debe entrar al cuarto de sus
padres sin tocar; o quizá estaba preocupado por el ruido, pensando que
mami y papi están peleando. De todos modos, aquí está,
en su cuarto, sorprendiéndoles en el acto sexual.
Aunque sea la prueba más difícil para los padres quedarse calmados
en aquel momento, es importante que lo hagan. Gritar ("¿Qué estás
haciendo acá? ¡Vete a tu cuarto!") o regañarlo ("¿Cómo
te atreves a entrar sin tocar?") le va a causar vergüenza y daño
emocional a Ricardo. Añadido eso a la confusión que ya
siente, su hijo se va a espantar y traumar.
En los ojos de un niño, puede parecer que "papi está lastimando
a mami" durante la relación sexual. Si su hija les ha "sorprendido
en el acto sexual", necesitan quedarse calmados y tranquilizarla. "Papi
y yo nos queremos y sólo estamos jugando. Pero es un juego privado,
Así que vete a tu cuarto por favor." Luego le pueden hablar de
eso otra vez, repitiéndole que no estaban peleando sino jugando. Es
el momento entonces de recordarle también la regla sobre lo privado: "Acuérdate
que, si nuestra puerta está cerrada, hay que tocar y esperar que te
digamos 'Adelante'."
Si lo manejan con amor y entendimiento, este puede ser otro "momento ideal
para enseñar" (aunque un poco delicado) una lección
fundamental sobre el sexo.
Boletín
de noticias № 3: ¿Qué dijiste?
Papá dice (o mejor dicho grita): "¡María! ¡Que nunca más
te oiga decir esa palabra!" está tratando de enseñarle a
María que ese vocabulario indecente o "grosero" no es aceptable.
Maria piensa: "Bueno, pues. Lo voy a usar sólo cuando él
no esté." Se está dando cuenta que ciertas palabras van
a hacer gritar a Papá. Pero no sabe exactamente por qué. Ella
no sabe lo que significan esas palabras y menos por qué no hay que usarlas.
Lo que más le causa confusión es que papi no le grita a mami
o a sus amigos cuando ellos usan las mismas palabras. ¿Y por qué él
también las dice?
¿Qué les parece, tuvo éxito papi en enseñarle su mensaje
a María?
En general, los padres se molestan cuando sus hijos repiten palabras "malas" que
han oído en la escuela (o a veces en casa, para decir la verdad). Para
decidir cómo responder a este comportamiento, es útil
entender las razones por las cuales los niños dicen "groserías".
- Quieren
atención: en ese caso, puede
ser bueno no poner atención si oyen "palabras
malas" sólo un par de veces.
- Quieren
información: los niños
pequeños usan a menudo palabras inadecuadas
sin saber lo que quieren decir. Tal vez sienten
que tal palabra es escandalosa o provocativa y
quieren averiguarlo. Le puede preguntar: "María, ¿Qué quiere
decir esa palabra?" y luego darle el sentido
verdadero. "¿Era eso lo que querías
decir?" Así consigue neutralizar la
palabra, dar información y demostrar que
está dispuesto a hablar de la sexualidad
y del vocabulario asociado a ese tema.
- Están
enojados o frustrados: Es importante
que los padres reconozcan tales sentimientos
en sus hijos y que les ayuden a escoger palabras
adecuadas
para expresarlos. "Te veo enojado. está bien,
pero no me gustan las palabras que estás
usando. A ver si puedes expresar tu enojo de
otro modo."
Muchas de
las respuestas que dan los padres no ayudan y los niños
siguen usando un vocabulario inadecuado: si se ríen,
ellos piensan que les fue chistoso oírlos; si les
castigan o regañan demasiado, pueden llenarse de
rencor y rabia; si no les hacen caso por mucho tiempo,
van a entender que su comportamiento es aceptable.
Y por fin, los padres se tienen que acordar de cuidar su
propio lenguaje. Puesto que a los chiquillos les encanta
imitar a mami y a papi, no es justo esperar
de ellos que sólo imiten lo bueno.
Alguien está durmiendo
en mi cama
Aún a los cuatro años de edad, a muchos niños les encanta
meterse en la cama y acurrucarse con los padres. Está calentita,
confortable, uno se siente seguro, todas esas cosas que tanto le gustan
a un chiquillo.
Muchos padres se preocupan si deberían de permitir que
sus hijos se suban a su cama. Aunque sea verdad que no es bueno
que los niños
duerman siempre con los padres, los especialistas dicen que no hace daño
si se meten el domingo por la mañana para pasar un ratito acurrucados
con los padres. Es una oportunidad de hablar, leer un libro, decir
cuentos, en resumen, divertirse.
Pero si su hijo de cuatro años insiste para dormir con Ud., trate de
enterarse por qué. Tal vez le tenga miedo a la oscuridad, u odia estar
solo en su cuarto. Quizás necesita más atención de Ud.
o más contacto físico.
Una vez que han identificado la razón de la solicitud
de su hijo, pueden abordar el problema verdadero.
Muchas veces el deseo de un niño
de dormir con mami y papi desaparece cuando se le satisfacen sus necesidades
elementales (seguridad, afección y más).
Boletín
de noticias № 4: Proteger a los niños del
abuso sexual
Que excelente razón para hablar a sus hijos del sexo … y que le
obliga a cumplir con su deber de explicar. El abuso sexual: un tema que nos
da repulsión sólo de pensarlo y aún mas tener
que hablar de el.
Uno de los crímenes más escondidos e incomprensibles, el
abuso sexual de los niños es mucho más frecuente de lo que quisiéramos
creer. Según las estadísticas, una de cada cuatro niñas
y uno de cada diez niños sufren de abuso sexual a muy temprana edad.
Diez por ciento de las víctimas tienen menos de seis años.
Más del 70% de los casos involucran una persona a quien el niño
conoce, tal que la persona que lo cuida o el padrastro; casi la mitad de los
que abusan a niños son familiares, y casi todos son hombres.
Una de las mejores maneras de proteger a los niños
del abuso sexual es enseñarles a protegerse ellos mismos. Para
lograr eso, necesitan tener conciencia, conocimiento y habilidades:
- Explique la
diferencia entre el contacto físico bueno y
malo. Dígale a su hija que el contacto bueno
trae consuelo y uno se siente a gusto (dé ejemplos:
abrazarse, acurrucarse); el contacto malo duele de
manera física o uno se siente mal en general
(si alguien lo pellizca o le toca las partes
genitales cuando uno no quiere ser tocado).
- Insista con
su hijo o hija que "Tu cuerpo es tuyo y tienes
el derecho de decir 'no' si alguien te
toca de manera que no te guste."
- Permita que
su hijo o hija decida si quiere dar o recibir
besos y abrazos. Forzarles a besar a su abuelito o a su
tío
no es justo. Aún Ud. no debería de imponer
a sus hijos su propio cariño. En vez de decirles "Ven
acá y dame un abrazo" diga "¿Me das
un abrazo?". Eso ayuda a sus hijos a ganar
un sentido de control sobre su propio cuerpo.
- Repítales que
ningún adulto tiene el derecho de tocarles el
pene o la vulva o de pedirles que ellos toquen las
partes genitales de otros. Recuérdeles que eso
se aplica también a los familiares, con la excepción
de padres bañando a los niños o un doctor
examinándoles. Insiste que "Me tienes que
decir si eso te pasa … y no me voy a enojar
contigo."
- Dígales que
no tienen que obedecer ciegamente a todos los
adultos. "Si
un adulto te pide mentir o robar, es malo. También
es malo si alguien te toca, o pide que tú lo
toques, de las maneras desagradables de las que acabamos
de hablar. Le tienes que decir 'no' y después
decírmelo."
- Haga
la diferencia entre "secretos" y "sorpresas".
Una "sorpresa" es algo del cual se puede
hablar a cierto momento (por ejemplo, el regalo que
papi compró para mami). Dígale
a su hijo que nadie le puede pedir que se guarde
algo
secreto de Ud.
- Practique con
sus hijos sus respuestas. "¿Qué pasa si
un desconocido te pide que le ayudes a buscar su perro? ¿O
si la niñera te dice que te va a dar un dulce
si la dejas tocar tu pene/vulva? ¿Qué vas a
hacer o decir?" Repasar las acciones y palabras
exactas puede ayudar a su hijo a protegerse en situaciones
incómodas o peligrosas.
Esas sugerencias
no son sino un primer auxilio. Hay recursos excelentes
para ayudar a padres e hijos a prevenir el abuso sexual.
Llame a la oficina local de Planned Parenthood, al departamento
de la salud pública o a un pediatra. El folleto
llamado "Guía para los padres sobre la prevención
del abuso sexual" se puede solicitar a:
Planned Parenthood
24 N. Wilkinson St.
Dayton, Ohio 45402-3096
El caso es que si los niños tienen conciencia y confianza en si mismos
además de los conocimientos necesarios y el poder de afirmar su punto
de vista, no serán víctimas fáciles. Incúlqueselos
a su hijo o hija para promover su seguridad.
Boletín
de noticias № 5: ¿Qué digo? ¿Qué hago?
Quizás la idea de poner atención a la educación sexual
de un niño de cuatro años es nueva para Ud. Relájese.
No está solo en eso.
Tradicionalmente, los padres hacen dos discursos grandes sobre el sexo a sus
hijos. La primera parte al tiempo de la pubertad, la segunda, al tiempo del
casamiento (o a veces, en el caso de los muchachos, cuando empiecen a tener
novias).
La mayoría de nosotros nunca ha tenido buenos ejemplos en la vida de
quien aprender a educar a nuestros propios hijos en cuanto a la sexualidad.
Y cuando es nuestro turno para enseñar sobre el sexo, le tememos y no
sabemos cómo o por dónde empezar.
Anticipar a las preguntas y comportamientos sexuales típicos
de los niños pequeños es buena manera de prepararse. Así tendrán
la oportunidad de escoger y repasar sus respuestas con cuidado
y de antemano.
Aquí están algunas de las cuestiones que preguntan niños
de cuatro años, con respuestas posibles:
- C. ¿Cómo
nací yo?
R. Qué pregunta
tan buena. ¿Qué piensas tú?
- C.¿He
salido de tu panza?
R. No
exactamente. Creciste en un lugar especial en mi
cuerpo que se llama el útero.
Cuando ya estabas lista para nacer, saliste por
una abertura entre mis piernas que se llama la
vagina.
- C. ¿Cómo
se hace un bebé?
R. En
general, el Papá y la mamá hacen el bebé juntos.
El Papá pone su pene en la vagina de la mamá.
Una célula especial de su cuerpo, llamada esperma,
viaja fuera de su pene y adentro de la mamá. Si
el esperma encuentra otra célula especial, llamada
el óvulo, en el cuerpo de mami, empieza a crecer
un bebé.
- C. ¿Por
qué las niñas no tienen un pene?
R. Los
niños y las niñas no son hechos de la misma
manera. Sólo los niños tienen un pene.
Las niñas tienen otras partes especiales que los
niños no tienen.
- C.¿Como
qué?
R. Pues,
una parte especial que tienen las niñas es el útero
donde crecen bebés.
- Adrian: ¿Por
qué no te puedo besar en la boca, papi?
Papá : ¿Quién
te dijo eso, hijo?
Adrian: Mi
amigo David. Su Papá le dijo que los hombres
no se besan en la boca.
Papá : Pues,
tal vez en la familia de David no lo hagan, pero
tú sí me
puedes besar en la boca si quieres. Me encanta
cuando me das un besito.
- Jugar
al "doctor": Sorprendió a
Laura y Tomás jugando sin su ropa. Están
escuchando a sus corazones con el estetoscopio.
Madre: Ya
veo que les interesan los cuerpos y cómo funcionan.
Me gustaría que se vistieran mientras yo busco
un libro con dibujos que les va a explicar todo tocante
a los cuerpos. También voy a traer unas galletas
con leche, para estar más cómodos.
- C.¿Por
qué me dijo la niñera que pare
de tocar mi pene?
R. Diferente
gente tiene opiniones diferentes. En algunas familias
consideran que no está bien que un niño
se toque el pene. En nuestra familia lo aceptamos.
Pero es algo que hay que hacer en privado, por
ejemplo en
tu cuarto donde nadie te pueda ver.
Mientras
hay muchas más preguntas que un jovencito de cuatro
años probablemente va a hacer, esas son en general
las más difíciles a explicar. Si Ud. se toma
el trabajo de pensarlas de antemano, va a poder evaluar
sus propias convicciones acerca de esos temas. Y entonces
podrá formular las respuestas que mejor reflejan
sus actitudes y valores.
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© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana
Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of
Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.
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