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No hay lugar como el hogar … para la educación sexual 

Boletín de noticias ? 1: Vamos a hablar

Aquí estamos. El primer grado—la escuela verdadera. El tiempo más fundamental, él de sentir orgullo y placer al mirar como su hijo o hija se desarrolla, crece, aprende. Es también el momento cuando muchos padres sienten algunas punzadas (o más) de angustia al pensar en la influencia exterior a la cual su hijo va a estar expuesto.

En el primer grado, los niños ganan un sentido más y más fuerte de cómo se desenvuelven en el mundo que les rodea; empiezan a compararse con los amigos que están conociendo; lo que ven, leen y oyen les deja una impresión . La importancia crucial de tener un canal de comunicación y confianza establecido con su hijo se revela ahora, y sobre todo en el área de la sexualidad.

Si no ha establecido tal canal de comunicación no es demasiado tarde para hacerlo. Pero es importante que empiece ahora porque los primeros años de vida de su hijo son esenciales para el desarrollo de su actitud hacia la sexualidad. Además, es mucho más fácil iniciar conversaciones sobre el tema del sexo cuando su hijo es pequeño.

Pláticas familiares francas sobre el sexo pueden:

  • Permitir que los padres transmitan valores familiares importantes.
  • Ayudar a los niños a fomentar unas actitudes positivas y el respeto de la sexualidad.
  • Aliviar los miedos y angustias que los niños sienten acerca de los temas sexuales.
  • Promover la confianza y el apoyo de los padres.
  • Aumentar la probabilidad que los niños van a seguir pidiendo información a sus padres.

Su hijo está apenas empezando su vida escolar.. No hay mejor ayuda que le pueda dar que su determinación en apoyarlo en todos los aspectos de su desarrollo—incluso de lo sexual.

Bueno…¿cómo empezar?

Empiece tratando de entender la curiosidad sexual de niños del primer grado. A esa edad muchos niños vacilan en hacer preguntas sobre el sexo. Freud pensaba que ellos reprimen su interés sexual a los seis años . Hoy día, hay una explicación más plausible: que los jóvenes de esa edad pueden desarrollar un "radar" bastante perceptivo que les señala qué temas y comportamientos son incómodos para los adultos, así que se callan para evitar incomodar a sus padres.

A pesar de la teoría de Freud, los niños en la escuela primaria son generalmente muy curiosos sobre los temas sexuales—que elijan de hablar de ellos o no.Si son sensatos, los padres van a fomentar la comunicación.

Puede tratar de hacer preguntas sobre temas sexuales que según Ud. podrían interesar a su hijo. En el primer grado los más típicos son:

  • de dónde vienen los bebés
  • las partes del cuerpo y sus funciones
  • las diferencias entre hombres y mujeres, y sus papeles.
  • el lenguaje sexual.

Al discutir de esos temas con sus hijos, acuérdese que:

  • Ud es el especialista que mejor puede transmitir sus valores familiares sobre la sexualidad. Y sí sabe las respuestas, aún si necesita un poco de práctica con las palabras.
  • Escuche las preguntas de sus hijos—y asegúrese que entiende lo que está realmente preguntando.
  • Conteste simplemente y con honestidad.
  • No se preocupe de haberle dado "demasiada información demasiado temprano." Los niños incorporan sólo tanto como puedan por su nivel de madurez y oír más detalles no les va a estimular demasiado o animar a portarse de manera inadecuada. El peligro verdadero es "poca información demasiado tarde."

Los padres tienen la oportunidad de hablar del fondo de su corazón a sus hijos. Pues, ¡aprovechen!


Boletín de noticias ? 2: No más silencio

"No aceptes dulces de desconocidos." Es la advertencia con la cual crecimos los padres. Acompañada de "nunca hables con desconocidos," era una manera de tratar de protegernos contra cosas mucho peores que el mero hablar. Pero hoy día, ya no se pueden dar advertencias tán vagas. Es esencial que hablemos con nuestros hijos del abuso sexual en palabras muy claras.

Según las estadísticas una niña de cuatro y un niño de diez sufren abusos sexuales en su niñez. Al contrario de lo que nos decían nuestros padres, la mayoría de la gente que los abusan no son desconocidos que atraen a los chiquillos ofreciéndoles dulces. Lo que es verdad es que esa gente son en general adultos, hombres y heterosexuales, pero casi nunca son desconocidos. En efecto, un 70 a 80% conocen al niño o a la niña y muchas veces son familiares.

Los padres pueden ayudar a proteger a sus hijos fomentando su capacidad a no depender de otros y a afirmar sus opiniones. Pero ¿qué más pueden hacer?

Primero, hay que abandonar la idea de que "eso no me pasa a mí." El abuso sexual ocurre en todas las razas, clases sociales y religiones. Es esencial que cada padre le enseñe a sus hijos la información y las destrezas que le van a proteger.

  • Enséñele las palabras anatómicas correctas. Use "pene" y "vagina" en vez de "pajarito" o "ahí abajo".
  • Incúlquele que su cuerpo es sólo suyo y que nadie tiene el derecho de tocarlo de manera que no le agrade. él tiene el derecho de decir "no" al contacto incómodo.
  • Deja que él decida si quiere ser cariñoso. No es justo imponerle abrazos y besos a un niño. Eso disminuye el sentido de control que él tiene de su propio cuerpo.
  • Explique que ningún adulto tiene el derecho de tocar el pene de un niño o la vulva de una niña o de pedirle que él o ella toque las genitales del adulto. Eso se aplica también a los familiares, con la excepción de los padres ayudando con el baño.
  • Dígale a su hijo que tiene el derecho de decir "no" a cualquier adulto que le pide hacer algo malo. "Es malo si un adulto te pide robar o mentir, si pide tocarte o que tú lo toques de la manera desagradable de la cuál hablamos. Hay que decirle 'no' y venir a contármelo."
  • Explique que nadie puede insistir que su hijo le oculte algo a Ud., o sea pedirle que "guarde el secreto." "Si alguien te toca el pene/la vulva y te pide que no me lo cuentes, es porque hizo una cosa mala tocándote. Secretos y sorpresas son diferentes. De sorpresas se puede hablar al fin y al cabo (por ejemplo, si papi le compra un regalo a mami)."
  • Practique las respuestas con sus hijos:"¿Qué va a hacer si la persona que te cuida te dice que puedes ir a la cama cuando quieras si le tocas sus genitales?" "¿Y si un desconocido llama a la puerta mientras yo estoy en el baño?" Repase situaciones y palabras específicas. Ayude a su hija a saber que hacer si se siente amenazada—dónde ir y quienes son los adultos de confianza que pueden ayudar si los padres no se encuentran.

No es fácil hablar del abuso sexual. Los padres no quieren espantar a los niños, no saben qué decir, cómo decirlo, etc. Mucha angustia brota del sentimiento incómodo que la gente tiene al discutir tema sexuales en general. A parte de los consejos detallados aquí, hay recursos excelentes que se pueden conseguir en su oficina local del Planned Parenthood, en el Departamento de la Salud Pública y con su pediatra.


Boletín de noticias ? 3: "No" a las limitaciones de ser hombre o mujer

"Eso es cosa de niñas," replica Eduardo cuando le pide tender la mesa. "Los niños no hacen cosas de niñas."

El tono de superioridad en su voz le empieza a irritar. Ud piensa: "Pero, ¿de dónde sacó tal conclusión?" Esa no es la actitud anti-machista que le estuvo enseñando a su hijo. Sin embargo, recientemente ha dicho varias cosas que sonaban bien machistas. ¿Dónde aprendió esos papeles estereotípicos, que los hombres hacen unas cosa y las mujeres otras?

Es que las influencias tradicionales son fuertes. Los niños de edad escolar se desenvuelven en un mundo donde los rodea gente más tradicional. Y desde siempre ha dominado la idea de que hay ciertos comportamientos y valores que convienen a los hombres y otros a las mujeres. Aunque la sociedad esté cambiando poco a poco en ese respecto, en muchas familias siguen dominando los modelos tradicionales.

Este "hombre liberado" (de las tradiciones) que Ud. estuvo criando por seis años se está fijando en cómo son sus amigos. Resulta que ahora prefiere jugar sólo con niños; lo que ellos piensan de él cuenta mucho. La presión de conformarse, no ser diferente, ser parte del grupo (y pensar como el grupo) lo está disputando a su familia.

Es el momento de recordarle a su joven que las metas y expectativas de uno no necesitan ser limitadas por el hecho de ser hombre o mujer. Recuérdele que ambos son capaces de cosas extraordinarias. Así puede mejorar su estima de sí mismo y su desarrollo.

Para ensanchar la mente de sus hijos sobre papeles de hombres y mujeres y lo que se espera de ellos:

  • Comparta los quehaceres domésticos.
  • Lea libros con personajes masculinos y femeninos en papeles no tradicionales.
  • Use un lenguaje que evita los estereotipo: diga "la policía", "la presidente", "ella o él" refiriéndose a doctores, etc. ¿Es difícil? Tal vez, pero vale la pena.

Según se vayan empeñando los padres en ensanchar el punto de vista de sus hijos, quizás tendrán que reexaminar sus propias convicciones. En vez de concluir que "nosotros tenemos razón y ellos no", es más útil pensar "hay maneras diferentes de ver las cosas". Y es una contribución positiva al desarrollo de los niños si se les recuerda que siempre hay "maneras diferentes de ver las cosas", sobre todo respecto a los papeles de hombre y mujer.

"¡No seas grosero!"

Un niño de seis años puede usar palabras indecentes sin tener la menor idea de lo que significan. Puede ser que en el pasado le hayan puesto mucha atención cuando usó esa palabra, y atención es lo que quiere. O quizás es curioso sobre el sentido, pero no sabe cómo pedir una explicación.

Cuál que sea el caso, si explica, con calma, el sentido de la palabra le quita su aspecto escandaloso al mismo tiempo que informa a su hijo y le señala que sí se puede hablar de eso. Por ejemplo: "Esa palabra es otra manera de decir _____. Pero se usa para ofender a alguien, así que por favor no la uses."

Y si un niño usa lenguaje indecente por enojo o frustración es bueno decirle que sus sentimientos son aceptables, pero no el lenguaje. Entonces ayúdele a escoger palabras más adecuadas para expresas sus sentimientos.

Y por fin, claro que los padres tienen que dar el buen ejemplo con su propio lenguaje, porque los niños hacen lo que ven y oyen, no lo que se les dice que hagan. Hay que portarnos como queremos que se porten ellos.


Boletín de noticias ? 4: Pero, ¿qué pasa si…?

Muchos padres admiten que evitan discusiones sobre el sexo con sus hijos. Aprovechan, con alivio, de cada oportunidad de ignorar el asunto, pensando que de cierto modo los niños acabarán enterándose.

Es probable que muchos de esos padres quisieran involucrarse con la educación sexual de sus hijos…pero no saben cómo hacerlo. El miedo, la confusión, la vergüenza, esas razones y muchas más se lo impiden. A ver si se pueden aclarar las cosas un poquito al examinar algunas de esas preocupaciones:

  • Me preocupo que si le doy a mi hija demasiada información, eso va a animar su curiosidad y va a querer ensayar. Esa preocupación es semejante a la de darles "demasiada información demasiado temprano". Pero el hecho es que el interés de los niños en asuntos sexuales no se puede animar, porque es parte de la curiosidad natural con la cual nacieron. Cuando sus esfuerzos de entender la sexualidad se ignoran, niegan—o aún peor, castigan—los niños se pueden obsesionar con el tema, y eso es lo que les hace ensayar comportamientos adultos.
  • Pero ella tiene sólo seis años. ¿No es demasiado joven? Claro que sí es joven para larguísimas descripciones explícitas. Pero le puede decir las cosas de manera sencilla y clara, y abrir así la puerta para más discusión en el futuro. No se olvide de que este es el tiempo para establecer la comunicación… en un ambiente que le asegure a su hija que puede hacer preguntas y expresar su opinión.

    Acuérdese también que en el primer grado, su hija oye cada día mucha información sobre el sexo…de sus amigos…de los medios de difusión… ¿No sería preferible oírlo de sus padres?
  • No quiero asustar a mi hijo. Los padres expresan esa preocupación acerca de temas como el abuso sexual, el parto, etc. Pero la realidad es que los niños se asustan más cuando tienen información parcial y dudosa, o sea desinformación. Entonces usan su imaginación y a veces fabrican así detalles mucho más espantosos.

    Sepa que en el primer grado, su hijo habré oído algo sobre el abuso sexual, el parto, etc., aún si no lo ha oído de Uds. Mejor vale presentar tales temas y discutirlos con calma y franqueza, permitiendo así que su hijo exprese sus preocupaciones.
  • No sé si yo misma estoy segura de los hechos. Que no le preocupe eso para nada. Si no sabe algo, admítalo y diga que va a buscar la respuesta. O aún mejor, sugiera que su hijo venga con Ud. a la biblioteca para buscarla.

Además de la mera información "técnica", muchos recursos ofrecen también consejos sobre cómo presentarla. Llame a la oficina local del Planned Parenthood, al Departamento de la Salud Pública o a su pediatra.

"La Sexualidad Humana: Cómo y Cuando Hablarles a los Hijos" se puede pedir de:

Planned Parenthood of Greater Miami
2900 Bridgeport Ave. #300
Coconut Grove, FL 33133-3606

"La Educación Sexual Comienza en Casa: Una Guía Para la Familia Conversar Sobre La Sexualidad" se puede pedir de:

Planned Parenthood of Southeastern Pennsylvania
1144 Locust St.
Philadelphia, PA 19107-5740

Desafortunadamente, los niños se enteran de la sexualidad por medio de sus amigos y de la televisión. Es cierto que los padres no prefieren ese método. Si juntan los hechos, las destrezas, la confianza y el apoyo, los padres pueden ocupar su papel de educador sexual familiar con confianza!


Boletín de noticias ? 5: Aquí se trata de autoestima

Parece increíble que su hija ya acabó el primer grado. Qué etapa tan importante: se cumplió el primer año entero de escuela verdadera.

A parte de los muchos éxitos que tuvo, su hijo tal vez sintió también alguna frustración o sentimiento de fracaso. ¿Cómo le ha ido en general? ¿Tuvo un año agradable? ¿Un buen comienzo de los largos años de escuela que lo esperan?

Pero ¿qué exactamente tiene eso que ver con la educación sexual? Mucho. Aquí se trata de autoestima.

Se ha establecido que los comportamientos y las decisiones sexuales de los adolescentes tienen una relación directa con su nivel de autoestima. Si tienen una buena opinión de sí mismos, su chance de hacer elecciones positivas, saludables y responsables en la vida, aumenta.

Y es durante los años de escuela primaria que los niños desarrollan el sentido de cómo se aceptan a si mismos. Antes , este concepto viene sobre todo de la familia. Si a José se le dice siempre que es "malo", pronto va a acabar pensando que esa es su identidad y se va a portar así. Pero si sus padres le hacen entender que su comportamiento es lo que no es adecuado (y no el mismo), José va a mantener su respeto de si mismo o sea su autoestima.

Cuando ya entran en el sistema educativo, los niños se enfrentan con muchas presiones, exigencias, y expectativas que van más allá de la vida familiar. Es importante entonces que los padres les recuerden que el sentido de lo que vale uno viene de adentro, y no depende del aspecto físico, del éxito académico o deportivo.

Igual que en otros aspectos del crecimiento y desarrollo, los niños necesitan ayuda para sentirse valorizados, capaces, aceptados. Por sus métodos de crianza, los padres fomentan o suprimen tal desarrollo.

La aprobación—Los niños necesitan mucha alabanza. Para los jovencitos, la aprobación de sus padres es la medida de su propio valor. Déle a su hijo alabanza frecuente para lo que hizo bien o simplemente por haber tratado.

La aceptación—Al mismo tiempo que Ud. reconoce las áreas de excelencia de su hija, ayúdale a aceptar sus imperfecciones. Si se porta de manera inadecuada, asegúrese que ella entiende que su comportamiento es lo que no le gusta a Ud., pero que la sigue queriendo a ella misma.

La atención—Cuando Ud. muestra un interés sincero en las actividades diarias de sus hijos, les enseña que son importantes. Tener, aún por un ratito, la entera atención de sus padres, les ayuda a sentir que son muy especiales.

El logro—Los niños aprenden haciendo cosas…y necesitan oportunidades de practicar las destrezas que acaban de adquirir. Dejarles tomar decisiones va a alentar su capacidad a hacerlo y su sentido de responsabilidad.

El respeto—Los niños son personas también y merecen que se les trate con dignidad y respeto.

Todo eso les puede parecer obvio. Pero es increíble cuánto la carrera diaria puede afectar nuestra habilidad de darle la atención adecuada a la crianza de nuestros hijos. Considere esta página como un simple recordatorio.

Pero la opinión que los niños tienen de sí mismos influye mucho sobre cómo viven y se relacionan con el mundo. Si crecen sintiéndose amados, valorizados y capaces, serán mucho más fuertes para enfrentarse con las grandes cuestiones de la vida, incluso con la de la sexualidad.


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© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.