5 años Print
No hay lugar como el hogar … para la educación sexual

 

Boletín de noticias ? 1: Los niños necesitan saber … Los padres necesitan decirles

A los cinco años de edad, los niños ya tienen una idea precisa sobre las opiniones de sus padres acerca del sexo … y sobre si sí o no se puede aún hablar de eso. Desde el nacimiento, los niños reciben una enorme variedad de mensajes sobre la sexualidad de sus padres: bebés a quien se les abraza y besa aprenden sobre el contacto físico cariñoso; chiquillos de dos o tres años descubren pronto sus partes sexuales y también la reacción de los padres a sus investigaciones; a la edad del jardín de niños la niña que le pregunte a su padre "¿Donde está mi pene?" toma pronto conciencia de si se puede o no hablar en su familia de temas sexuales.

Los niños de cinco años ya han tenido bastante experiencia: el contacto con los familiares, con otros niños de familias con opiniones diferentes, la televisión, los libros, y más … y esas experiencias afectan el desarrollo de su sentido de sexualidad, de forma directa o indirecta. El caso es que tan pronto como tengan contacto con el mundo exterior, no se puede evitar el efecto de los mensajes sexuales que nos rodean por todas partes.

Algunas situaciones, momentos y eventos diarios se prestan a la educación sexual de los niños. Su hijo está expuesto, con su permiso o sin ello, a las lecciones de la vida. Los padres pueden quedarse quietos, o regañar, o escandalizarse … dando así a entender a sus hijos que el sexo es negativo, "sucio". O pueden ofrecer a sus hijos explicaciones honestas, con cariño, y enseñarles que el sexo puede ser una parte maravillosa del ser humano.

Las familias no pierden nada, sino ganan por la comunicación abierta sobre la sexualidad. Si toman la iniciativa de desarrollar un diálogo de confianza, los padres pueden influir sobre los valores de sus hijos. Y los niños ganan información correcta y una estima positiva de la sexualidad.

El momento para empezar el diálogo viene temprano, mucho más temprano de lo que piensan muchos padres. En el complejo mundo de hoy, aún más que en el pasado, los niños merecen una educación bien pensada y guiada, desde el primer día. Pero nunca es demasiado tarde para empezar. Y mientras los padres nunca son los únicos educadores sexuales de sus hijos, pueden ser y en general son, los primeros y más importantes.

"¿Qué van a pensar los vecinos?"

"¿ … o abuelito y abuelita? ¿Qué van a decir si estoy tan abierta con José sobre la sexualidad?"

Todos tenemos nuestras propias opiniones sobre la sexualidad y sobre qué se les puede decir a los niños. Es muy probable que va a encontrar familiares, vecinos y amigos cuyas ideas y valores son muy diferentes de las suyas. Eso le puede hacer dudar de su decisión de comunicar de manera franca y honesta con sus hijos sobre el sexo. Tal vez hay que preguntarse ¿cuál es la meta verdadera … y qué es más importante: lo que necesitan sus hijos o la opinión de los demás?

La niña que sabe que puede contar con el apoyo, el respeto y la honestidad de sus padres para contestar a sus preguntas sobre la sexualidad, tiene una ventaja enorme.

"Pero, ¿y si ella empieza a andar por la vecindad, hablándole a todos sus amiguitos de eso?"

Y qué más da. Seamos francos: los niños comparten información sobre el sexo todo el tiempo, que le guste a los padres o no. Y en general es desinformación. Lo esencial es que los niños se merecen una educación sexual de buena calidad. Los padres no necesitan disculpa para darla, a pesar del desacuerdo de los familiares o vecinos.


Boletín de noticias ? 2: Ahí vamos otra vez …

La curiosidad y preocupación sexual de su hijo de cinco años no es tan diferente de las preguntas que expreso a los tres y cuatro años. De hecho, tal vez pensará: "Estoy seguro que te dije de donde vienen los bebés," o "Ya hemos hablado de lo que es un ombligo, ¿te acuerdas?"

Pero es probable que su hijito de cinco años no se acuerde. Después de todo, hay tanto que aprender … y son cosas tan complicadas … Es también posible que su hijo sí se acuerde (más o menos) pero que lo quiera averiguar para asegurarse de que todavía puede hablar de tales temas con Ud. Por favor, muestre paciencia y apoyo.

La meta de una educación sexual familiar va más allá de la mera presentación de los hechos. De forma ideal, los padres deberían alentar y promover en sus hijos actitudes positivas hacia su cuerpo, su género y su sexualidad. Una de las maneras de lograr eso es seguir siendo "preguntable" … animando preguntas, aceptando y discutiendo comportamientos y iniciando conversaciones sobre temas sexuales.

Pero el papá de Jaime dijo …

Como su hijo de cinco años se va involucrando más y más con otros (en el jardín de niños, el Kinder, etc.), va a estar expuesto a las opiniones y actitudes de otras familias sobre el sexo. Eso le puede causar mucha confusión, y es importantísimo que los padres reestablezcan sus valores personales. Por ejemplo:

  • Mario: El papá de Jaime se enojo hoy. Grito porque nos habíamos quitado la ropa.

    Padre: ¿Qué dijo?

    M: Que éramos malos. Yo le dije que no más estábamos jugando al doctor, pero .él grito otra vez y dijo que nos pusiéramos la ropa.

El padre de Jaime se alarmo al ver a su hijo y al otro niño desvestidos, mirándose y tocándose el cuerpo. Tal vez se preocupo que eso sea "anormal" o una señal de homosexualidad; quizás se molesto porque para él la desnudez es inadecuada. Pero su enojo dejo a los niños sintiéndose lastimados, avergonzados, "malos".

El padre de Mario piensa que jugar "al doctor" es una parte normal de la niñez, entre niños del mismo sexo y del opuesto. A esa edad, les fascinan los cuerpos - como son, como funcionan, qué siente uno … y sobre todo como se compara "lo mío con lo tuyo." Él se da cuenta que a menudo a los padres se les olvida que el comportamiento sexual de un niño no tiene el mismo significado emocional que el de los adultos. También acepta que familias diferentes tengan convicciones y valores diferentes sobre el tema. Su preocupación del momento es como devolverle a Mario sus sentimientos positivos sobre sí mismo, su propio cuerpo y su sexualidad.

  • Padre: ¿Qué te parece, por qué se enojo tanto el papá de Jaime?

    Mario: Pensó que éramos malos.

    P: ¿Tu crees que eran malos?

    M: No.

    P: Yo tampoco. A Jaime y a ti les interesaban sus cuerpos. No hay nada malo en eso.

    M: El papá de Jaime sí lo cree.

    P: Tal vez no le guste que los niños jueguen sin su ropa. Algunas familias son así. Así que cuando juegues con Jaime, por favor respeta la opinión de su papá y no te desvistas. Pero la curiosidad acerca de los cuerpos no es mala. Fíjate que tengo un libro con dibujos sobre los cuerpos y como funcionan. ¡Te lo leo!¿quieres?

Mario recibió un mensaje importante: su papá está dispuesto a hablar de temas sexuales con él, y le reafirmo el valor positivo del sexo. Le enseñó que existen creencias diferentes en otras familias y que es importante respetarlas. ¡Qué buen trabajo hizo este padre!


Boletín de noticias ? 3: Justo cuando pensaba que se lo había dicho todo …

Vivimos en tiempos a veces espantosos. Al aumento alarmante del SIDA/VIH y de otras enfermedades transmitidas sexualmente ha dado como resultado a serias preocupaciones, y a veces a miedos irracionales.

Como consecuencia, algunas escuelas han introducido la educación sobre el SIDA/VIH en los grados Kindergarten -12. Los medios de difusión informan al público por anuncios, reportajes, etc. Las ondas resuenan con pláticas del sexo seguro, condones (preservativos), homosexualidad y heterosexualidad.

Los padres con hijos de la edad del Kinder están despistados. ¿Exactamentequé y cuantose le puede decir a un niño de cinco años sobre el SIDA?

Su hijo no necesita detalles confusos sobre relaciones con gente del mismo sexo o sobre como se transmiten las enfermedades sexuales. Pero sí necesita que Ud. le hable de ese tema que asusta y del cual todo el mundo habla.

Es el momento ideal para discutir los conceptos generales de la salud y como protegerse de las enfermedades. Ayude a su hija a entender que su salud depende mucho de ella. Acostumbrarse a lavarse las manos (antes de comer y después de ir al baño), vestirse de modo adecuado, comer bien y descansar contribuye a la salud.

Hable de los hechos esenciales de las enfermedades. Explique que enfermedades como el catarro, la gripe, la viruela, son causados por microbios que se transmiten de una persona a otra, y que si le entran en el cuerpo, se puede enfermar. Entonces pregunte si su hija ha oído del SIDA (es probable que sí). Dígale que es una enfermedad grave causada por un microbio llamado virus.

Por ahora basta con eso, pero si su hija tiene más interés o miedo, déle más información. Pregunte que sabe ella del SIDA y corrija lo erróneo.

Póngase en contacto con sus maestros para ver como ellos abordan el tema. Las discusiones en casa pueden añadir a la información que ella recibió en la escuela.

Aquí tienen algunos mensajes apropiados a niños de cinco años:

  • El SIDA es causado por un virus.
  • Algunas enfermedades, como el SIDA, solo se transmiten de maneras especiales, por ejemplo si la sangre de una persona infectada se mezcla con la de una persona sana. No hay que evitar la gente con el SIDA o los que son VIH positivos. El virus del SIDA no se agarra fácilmente y no se transmite por contacto superficial (por ejemplo al abrazar, estrecharle la mano a alguien, o compartir comida).

No se puede ignorar el tema del SIDA/VIH u otras enfermedades sexuales. Si los padres son negligentes o no aceptan de hablar de eso, los niños se van a asustar más. Por otra parte, abordar ese tema va a aliviar sus temores y al mismo tiempo darles información importante sobre como protegerse. Y además, van a reafirmar que en su familia se puede hablar de eso.

¿Quiere ayuda?

Aunque hayamos discutido muchos tema aquí en este boletín, el espacio es limitado. Pero se pueden conseguir materiales excelentes que proveen información detallada sobre los hechos y la manera de presentarlos. Por ejemplo:

"La educación sobre la sexualidad empieza en el hogar" se puede pedir de la oficina del Planned Parenthood SEPA, Resource Center, 1144 Locust St., Philadelphia, PA 19107.

"¡Ay, no! ¿Qué hago ahora? Mensajes sobre la sexualidad: como dar sus mensajes a sus hijos" se puede pedir del SIECUS, 130 W. 42nd St., Ste. 350, New York, NY 10036-7802


Boletín de noticias ? 4: Breve curso de embarazo y nacimiento

A los chiquillos les fascina el proceso de como se hace un bebé. Mientras la mayoría de los niños de tres y cuatro años quieren saber como el bebé "sale de mami," a los cinco les interesa algo más delicado: "como entra el bebé" Como a esa edad no van a suspender su curiosidad, van probablemente a insistir que se les explique la cosa en el restaurante, esperando el bus o algún otro lugar bien público.

Si el momento y el lugar no le convienen, dígaselo, pero al mismo tiempo apoye el interés de su hijo o hija. Por ejemplo, diga: "¡Qué buena pregunta! Vamos a hablar de eso al llegar a casa." (Y entonces hágalo.)

Explicaciones breves sobre las relaciones sexuales son las adecuadas a los cinco años. Y son mucho mejores que los cuentos de cigüeñas, hadas, o niños encontrados en la calle. Mientras tales cuentos "salvan" a los padres por un rato, en verdad es un mal favor para los niños. Si los padres se niegan a responder de manera abierta y franca a la curiosidad sexual del jovencito, le van a causar mucha confusión y otros sentimientos incómodos.

Se le puede decir algo sencillo, como: "Cuando una pareja quiere un bebé, el papá pone su pene en la vagina de la mamá. Es algo muy cariñoso y muy especial. El esperma que produce el cuerpo del papá sale de su pene y entra en la mamá. Si allá encuentra una célula llamada el ovulo que es un huevo que el cuerpo de la mamá produce, un bebé empieza a crecer en su útero."

Cuando le cuente ese proceso, no se olvide de que los niños a esa edad son muy literales. Hay que aclarar el concepto del "huevo", porque su hijito se puede imaginar una mami produciendo huevos de pollo. También es mejor usar la palabra "esperma" o "semen" y no "semilla", para que el niño no se imagine flores creciendo en el útero de su madre.

Si ha aprobado con éxito la prueba de explicar como se hace un bebé, ¡enhorabuena! Pero si piensa que ahí se acabo su tarea, se está equivocando. Su chiquillo se lo va a preguntar varias veces más en los años siguientes para asegurarse que lo haya entendido bien. Así que va a tener mucha práctica.

Cuando los niños no preguntan

Si su hija de cinco años no parece tener ningún interés en temas sexuales y no ha preguntado nada, hay que iniciar la conversación.

La manera más fácil de hacerlo es aprovechar los "momentos de enseñanza" naturales - o sea evento diarios que se prestan bien a pláticas sobre la sexualidad (una vecina embarazada, mascotas acoplándose, etc.) Hay que tomar la iniciativa para educar a su hija:

  • Libros con dibujos para niños son un m … todo excelente de educación sexual. Léanlos juntos.
  • Mire a álbumes de fotos familiares con fotos de bodas, o de mami embarazada, o del nuevo bebé que trajo a casa.
  • Comente noticias con temas sexuales, si las están oyendo juntos.
  • Miren películas o la televisión juntos.
  • Pídale a su hijo que dibuje el nacimiento de un bebé. Entonces hable del nacimiento.

Se puede decir que su hijo ha estado preguntando sobre la sexualidad desde su primer día, pero tal vez no con palabras. Tal vez Ud. no lo reconoció o quizás le dio la impresión de que no estaba bien preguntar. Cualquiera que sea el caso, trate algo nuevo. Puesto que sus hijos aprenden sobre el sexo que Ud. se lo enseñe o no, ¿no sería mejor hacer su contribución?


Boletín de noticias ? 5: ¿Quieres saber si … qué?

  • J. Papi, ¿tú usas pompones?

    P. ¿Qué quieres decir, hijo?

    J. Ya sabes, esos pompones. Como mami.

    P. Julio, un pampón es un adorno. No creo que mami los tenga.

    J. No … ven. Te voy a enseñar.

Con eso, Julio arrastra a su papá hacia el cuarto de baños y saca del estante una cajita azul. Papi se ríe a carcajadas: "¡Eso era! Esos son tampones, y no pompones."

¿Por qué llenarle la cabeza a un niño de cinco años con pláticas sobre la menstruación, y sobre todo a un niño? Pues, porque pregunto. Cuando fue a la tienda con su mamá, vio que había comprado una caja de tampones. Como es curioso, pregunto lo que eran y su mamá se lo explico porque tiene la mente abierta. Pero a Julio se le olvido lo que eran, y decidió preguntarle a papi.

  • P. ¿Sabes qué son los tampones, hijo?

    J. Mami me lo dijo, pero se me olvido.

    P. Pues, cada mes en el útero de las mujeres crece un tejido especial. Si la mujer está embarazada, este tejido va a ayudar al bebé a que crezca y se desarrolle. Si la mujer no se queda embarazada, este tejido sale de su cuerpo por una abertura que se llama la vagina - eso se llama tener su regla o menstruación. El tejido contiene sangre y el tampón sirve para absorberla para que no le manche la ropa. Es todo completamente normal. ¿Claro?

    J. Más o menos.

    P. Solo las mujeres tienen su regla, así que yo no necesito usar tampones - y tú tampoco.

Un niño pequeño puede asustarse si descubre un tampón o una toalla higiénica usada. Porque sabe que la sangre viene de heridas, puede pensar que su mamá se lastimo. Por eso es importante informar a los niños.

A parte del hecho que Julio merece una respuesta honesta, sus padres se dan cuenta de que él va a estar en contacto con mujeres toda su vida. Es bueno que sepa como funcionan sus cuerpos y también el suyo propio. No hay caso en dejar que las funciones corporales sean un misterio. Explicando que cosas como la menstruación son normales y saludables, los padres ayudan a que sus hijos las acepten como tales también.

Otra cuestión delicada más

Igual que en la mayoría de los temas sexuales, no hay una sola respuesta correcta a la pregunta de la masturbación. Cada familia tiene que decidir por sí misma, basándose en sus propios valores y opiniones. Sin embargo, aquí están algunos hechos:

  • La mayoría de los niños se tocan las partes genitales. A menudo porque están cansados, aburridos o nerviosos, y también por el placer.
  • La masturbación es normal; la ausencia de masturbación es normal también.
  • No hay ningún peligro físico o psicológico asociado con la masturbación. Si un niño lo hace demasiado, ya sea si eso le impide hacer otras actividades normales, puede ser que tenga un problema. En este caso sería bueno hablar con su pediatra.

Si los padres no aprueban de la masturbación, es importante que lo expresen sin hacer que el niño se sienta avergonzado, culpable o malo.

Y si aceptan que la masturbación es normal, los padres necesitan ayudar a que su hijo entienda el concepto del tiempo y lugar adecuado. "Ya sé que te sientes bien al tocar tus genitales. Pero hazlo en privado y no donde otros te pueden ver." Eso indica límites importantes para un niño.

Para algunos padres, la masturbación puede siempre ser un tema incomodo, pero es importante hablar de ello. Si ignoran el comportamiento de su hijo o tratan de distraerlo con un juguete, se han perdido un "momento de enseñanza" ideal para inculcarle sus valores.


Próxima Sección: Grados 1

Tabla de contenido

© 2003. Concebido por Mary Gossart. Traducido al español por Bojana Stefanovska. Reimpreso con el permiso de Planned Parenthood Health Services of Southwestern Oregon, 1670 High Street, Eugene, Oregon 97401. Sitio Web: http://www.pphsso.org/.